Marc Márquez avisa tras lo de Hungría: "Ha sido una victoria muy cara"
Marc Márquez ha llegado en Austria a las cien victorias, 74 en MotoGP, pero por ahora prefiere no meterse a sí mismo en la lucha por el Mundial. «En un campeonato tan largo todo puede pasar, pero de momento no me encuentro en el estado para remontar. Me encantaría decir que vamos a por la remontada y, en Brno, otra vez a por la victoria, pero lo he visto este fin de semana. Ya sólo con dos frenadas de derechas, la uno y la cinco, me costaba. Eran sólo dos y esto hacía que me pudiera reservar bastante», explicaba el «93» en Dazn sobre su realidad actual. «Hacer un fin de semana como el que he hecho es muy difícil técnicamente. Porque cuando tú el viernes no aprietas, el sábado apretar es difícil. O tienes muy por la mano el circuito o es imposible. Pero seguiremos insistiendo. Quiero disfrutar. Durante toda mi carrera deportiva me he puesto siempre mucha presión y ahora no cambiaré con 33 años, la ambición sigue siendo la misma, pero también quiero relajarme un poquito mentalmente y disfrutar. Porque si disfruto todo va a ir llegando», continuaba antes de dar con una de las claves. «Depende de ese físico que tenemos que mejorar».
El neumático de Acosta le dio un respiro
Esa es la cuestión que preocupa a Marc y que le obliga a ser cauto. "Es verdad que esperaba encontrarme peor en este circuito, pero yo creo que la clave fundamental fue el viernes dosificarme mucho. No apretar, simplemente apreté dos o tres vueltas, vi el FP1 que me salía con facilidad y entonces no gasté energía. El sábado me encontré mejor que hoy, pero bueno, lo he dado todo.
Al final de carrera, menos mal que iba con ese medio, y Acosta iba con el blando. Me ha dado un poquito de tregua, porque iba con el brazo izquierdo agarrotado de hacer tanta fuerza. Y el derecho, menos mal que había pocas curvas hacia ese lado. Eso me ha permitido dosificar, pero bueno, ha sido una victoria que hemos pagado un precio caro, pero ha valido la pena", detallaba el "93" en Dazn.
Muchas horas de camilla
Al ser preguntado por el precio que había pagado, fue claro. "Yo creo que he pasado dos veces por quirófano, muchas horas de camilla. No me lo tomo a risa, porque son duras, pero te lo tienes que tomar con optimismo, sobre todo porque no ha sido la primera vez. Cansa mentalmente mucho, más que físicamente incluso. Pero bueno, luego cuando vives estos momentos, la recompensa está allí. Veremos si tenemos más oportunidades, porque repito, y no quiero ser conservador, pero me han salvado las curvas de izquierda este fin de semana. Veremos en Brno y Holanda, pero necesitamos tener esa paciencia para ir sumando y siguiendo. Porque como os habéis visto hoy, todo puede pasar", terminaba.