Cuna de dos emperadores: esta es la ciudad romana en España que conserva su trazado original casi intacto
España conserva algunos de los vestigios históricos más importantes de Europa. Las ruinas romanas conviven con el arte mozárabe e, incluso, restos paleolíticos.
Nuestro país ofrece una oferta de lugares increíbles para sumergirse en la cultura y, entre ellos, se encuentra Itálica. Una antigua ciudad que conserva gran parte del trazado urbano original, algo que le convierte en una de las visitas arqueológicas más importantes del país.
Casas con mosaicos, termas y avenidas
Itálica ofrece una visión muy completa de la vida cotidiana en la antigua Roma. Entre los principales atractivos destacan las denominadas domus, viviendas pertenecientes a familias acomodadas que conservan patios interiores y espectaculares mosaicos decorativos. Algunas de las más conocidas son la Casa de los Pájaros y la Casa de Neptuno, donde todavía pueden apreciarse composiciones geométricas y escenas mitológicas.
El conjunto arqueológico también alberga restos de termas públicas, calles pavimentadas, sistemas hidráulicos y estructuras defensivas que muestran el avanzado nivel urbanístico alcanzado por la ciudad.
Itálica, la primera ciudad fundada por Roma en Hispania
Su nombre procede de un asentamiento del ejército romano en lo que hoy es Andalucía. Al finalizar la segunda guerra púnica en Hispania, Publio Cornelio Escipión el Africano asentó a los soldados heridos en la zona alta del Aljarafe y, según el texto de Apiano de Alejandría como detallan en la web de la ciudad, la procedencia de dichos soldados era fundamentalmente de unidades auxiliares itálicas, y de ahí el nombre elegido por Escipión.
Aquella fundación no sólo se convirtió en el primer núcleo urbano creado por Roma en la península ibérica, sino el primer asentamiento romano permanente fuera de la antigua Roma.
La ciudad creció hasta convertirse en uno de los centros urbanos más importantes de las provincias romanas en Hispania, especialmente durante los siglos I y II d.C., cuando alcanzó su máximo esplendor.
La ciudad de dos emperadores
Una de las grandes características de esta ciudad es que fue cuna de Trajano y Adriano, dos emperadores de Roma. Pero no sólo esto le da la imagen que conocemos hoy en día.
Durante el mandato de Adriano se impulsó una importante ampliación urbana que dio forma a gran parte del trazado que se observa en la actualidad. Gracias a esa planificación, las calles mantienen una organización regular y una disposición que permite comprender perfectamente cómo se estructuraba una ciudad romana de gran relevancia.
Un anfiteatro para 25.000 personas
Uno de los puntos más reconocibles del conjunto es el anfiteatro, aunque muy destrozado, fue el cuarto más grande del Imperio por su capacidad ya que podía albergar a 25.000 personas.
En él se celebraban espectáculos de gladiadores, cacerías y otros eventos públicos que congregaban a miles de ciudadanos. A día de hoy se conservan las formas de las gradas, la arena y galerías y túneles por donde pasaban los luchadores y fieras. Aunque gran parte del edificio se ha degradado, se puede entrever lo que un día fue.
El paso del tiempo no borró a Itálica del mapa
Tras la caída del Imperio romano y por razones económicas, Itálica fue perdiendo población hasta quedar abandonada. Fue en el siglo XX cuando se comenzaron las excavaciones y permitieron sacar a la luz numerosos edificios. En 1912 el conjunto romano fue declarado Monumento Nacional por su interés histórico.
De hecho, se puede visitar la ciudad a través de una reconstrucción de un vídeo realizada por Eduardo Barragán.
¿Cómo visitar Itálica?
Actualmente hay dos maneras de visitar la ciudad romana. La primera es en una visita privada que dura 4 horas con transporte, el ticket se puede sacar online y las salidas son de martes a domingo. El precio puede variar en función de las personas que vayan.
La segunda es visita guiada donde se explora todo el conjunto romano, desde sus avenidas hasta las termas y teatro. También dura 4 horas y tiene un coste de 44 euros por persona, aunque se pueden aplicar rebajas.
Esta combinación de accesibilidad, valor histórico y excelente conservación convierte a Itálica en uno de los ejemplos más completos del urbanismo romano en España. Es una visita imprescindible para quienes desean descubrir cómo vivían los habitantes del Imperio hace casi dos mil años.