"Amarga Navidad" ya tiene fecha en Movistar mientras Almodóvar vuelve a estrenarla en Cannes
La última película de [[LINK:TAG|||tag|||633615595c059a26e23f7a0b|||Pedro Almodóvar]], "Amarga Navidad", ya tiene fecha de estreno en Movistar Plus+. La plataforma incorporará el filme el próximo 10 de julio, apenas unos meses después de su paso por las salas de cine españolas y de su desembarco en el Festival de Cannes.
La cinta, estrenada en cines el pasado 20 de marzo, supone además el regreso del cineasta manchego al castellano tras "La habitación de al lado". Protagonizada por [[LINK:TAG|||tag|||63361aa91e757a32c790c65d|||Bárbara Lennie]], Leonardo Sbaraglia, [[LINK:TAG|||tag|||6336115becd56e3616931839|||Aitana Sánchez-Gijón]], Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit y Quim Gutiérrez, la película mezcla melodrama, autoficción y humor negro alrededor del duelo y la crisis creativa.
La historia gira en torno a Elsa, una directora de publicidad que intenta sobreponerse a la muerte de su madre refugiándose obsesivamente en el trabajo. Sin embargo, una crisis física y emocional la obliga a detenerse y emprender un viaje a Lanzarote mientras trata de recomponer su vida. La película introduce además un personaje de cineasta que funciona como evidente alter ego del propio Almodóvar, cada vez más inclinado a convertir sus películas en ejercicios de autoficción.
Aunque ya había llegado previamente a los cines, "Amarga Navidad" fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de este año, donde tuvo su estreno internacional y recibió una acogida notable, aunque lejos del entusiasmo unánime de otras obras del director.
Y precisamente estos días Almodóvar vuelve a estar en Cannes promocionando la película y ofreciendo ruedas de prensa en las que, como acostumbra, el cine termina compartiendo protagonismo con sus declaraciones políticas y existenciales. El director aseguró sentirse "harto de sí mismo", cargó contra Donald Trump, Netanyahu y Putin y reclamó que Europa sea "un escudo contra monstruos".
En Cannes, donde siempre ha sido tratado casi como un jefe de Estado cultural, Almodóvar parece decidido a no dejar pasar una sola oportunidad de convertir cualquier presentación cinematográfica en un pequeño mitin político.