José Elías, empresario multimillonario: “Soy un médico de cabecera. Entiendo el síntoma, pero opera el especialista”
José Elías se ha hecho un nombre en España a base del éxito de sus empresas y de nunca morderse la lengua a la hora de dar su opinión, ya sea sobre el ámbito empresarial o sobre la situación actual del país a nivel más general. Audax Renovables o La Sirena son algunas de las empresas más conocidas de las que es propietario, pero tiene claro su mayor éxito: "Yo tengo muchos negocios y mi mejor negocio, con mucha diferencia, es la energía. Es el que menos problemas me da, es el que más dinero... yo gano 100 millones de euros al año en Audax".
Llegar a facturar esa cifra anualmente no es nada sencillo y a todo el mundo le gustaría acercarse a ella, pero parece realmente un imposible para la gran mayoría de empresarios, especialmente para los que están empezando e incluso sufren para llegar a final de mes. Es algo más habitual que el caso de José Elías, que se quita mérito: "Yo ya no soy el mejor en nada de lo que hago". Explicó la clave de su éxito y el motivo por el que muchos no tienen éxito: todo está en un simple error.
Así debe actuar un empresario
Para explicar la forma ideal de actuar, comparó la situación con la sanidad: "Soy un médico de cabecera en la cima de la pirámide. Entiendo el síntoma, pero opera el especialista". Parece algo completamente obvio, pero no es igual cuando se pasa al aspecto empresarial. Solo pide actuar así, para él es tan simple como esto para tener éxito: "Cuando estás arriba en la pirámide de la empresa, debes ser un médico de cabecera. Entender de lo que te están hablando, pero no ser especialista de nada".
El error más habitual de un empresario
Su comparación cobra sentido al explicar el fallo que se repite en las empresas españolas: "Muchos empresarios cometen el mismo error por miedo o por puro ego: fichan a gente peor que ellos". El motivo es el siguiente: "No quieren que nadie les haga sombra". Puede parecer que el jefe debe ser la persona más capacitada, pero a ojos de José Elías debe ocurrir todo lo contrario: "Pero si fichas a alguien que sabe menos que tú, al final el trabajo lo terminas haciendo tú".
Cree que esto solo hace que aumentar la carga de trabajo para el jefe, que se tiene que dejar de dedicar a su verdadera función, lo que provoca que la empresa vaya peor. Si se convierte en un bucle, puede ser la clave para el fracaso. José Elías pide romper con eso: "Mi filosofía es la contraria". Cree que estas tres cosas son la clave y así actúa: "Busco especialistas en cada nicho. Contrato gente que me dé mil vueltas en lo suyo. Mi valor es saber confiar y delegar".
Hay que saber separar, especialmente si el negocio es de gran entidad: "Llega un punto en el que tienes que aceptar la realidad. Yo ya no soy el experto en ninguna de mis áreas y es lo mejor que le puede pasar al negocio". En una empresa pequeña el jefe puede tener más trabajo de campo, pero si se replica en una de gran tamaño es un mal síntoma. No cree que sea algo malo y sentencia: "Si quieres que tu proyecto sea bueno, ten la humildad de rodearte de personas mejores que tú".