El PGA Tour acepta el regreso de golfistas del LIV Golf a cambio de renuncias millonarias
El PGA Tour lanza un órdago a los golfistas que se marcharon al LIV Golf. El circuito norteamericano empieza a aceptar el regreso de golfistas que se marcharon al circuito saudí en los últimos años, pero con una serie de condicionantes. El primero en hacerlo es Brooks Koepka, que vuelve al PGA cuatro años después, pero aceptando “penalizaciones económicas” como parte de un nuevo programa de reincorporaciones, del que también podría beneficiarse Jon Rahm. “Creo en la dirección que está tomando el PGA Tour con un nuevo liderazgo, nuevos inversores y un programa de acciones que les da a los jugadores una participación significativa en la propiedad”, ha explicado Koepka. El golfista norteamericano también ha reconocido comprender que “la decisión conlleva penalizaciones económicas y las acepto”. Por ello deberá hacer una donación de 5 millones de dólares (4,3 millones de euros) al circuito. Además, los que sigan su camino también se quedarán fuera del capital del PGA durante los próximos cinco años y no podrán acceder al programa de bonos de 100 millones de dólares (85,7 millones de euros).