"Inaceptable"
El regreso de MotoGP a Brasil, a Goiania, ha sido más que complicado. Primero, con unas inundaciones que provocaron retrasos el viernes, pues la pista y los aledaños tenían mucho barro y charcos. Luego, por un agujero en plena recta, que retrasó todo el sábado y aplazó la Q1 y Q2 de Moto2 a la mañana del domingo. Y en la jornada final, el asfalto se levantaba en la curva 11 y se montó una gravilla que provocaba que esas piedras fueran a golpear a los pilotos.