Municipios ¿responsables?
La lucha emprendida desde el gobierno federal en contra del robo de combustible en el país tiene en Hidalgo un punto clave para el éxito de la operación.
No solo por ser una de las entidades por donde más kilómetros de ductos atraviesan sino porque tiene una refinería y es donde más tomas clandestinas se han presentado en los últimos años.
De septiembre de 2016 a la fecha, tiempo que llevan las actuales administraciones municipales, las fuerzas locales y sus gobiernos han sido rebasadas por completo por las bandas delictivas dedicadas al robo de hidrocarburo, así como por la propia población que se dedica a este tipo de actividades.
Si bien se han declarado incompetentes municipios como Cuautepec de Hinojosa, Santiago Tulantepec, Acaxochitlán, Tulancingo, Metepec, Singuilucan, así como Tula, Tepeji del Río, Tepeapulco, Huichapan, Tepetilán y Nopala, que son los de mayor incidencia, de menos cuentan con datos muy básicos que tienen que ver con los pobladores que se dedican al huachicol.
¿Por qué?, por ser vecinos y conocidos de las mismas demarcaciones. Si algo comparten los pueblos y cabeceras municipales de Hidalgo es que la mayoría se conocen o saben al menos la procedencia de las familias asentadas.
Dicho lo anterior, debería ser menester inmediato entregar toda esa información y ponerla a disposición del Ejército, la PGR, la Policía Federal, a fin de que se pueda combatir de fondo el robo a los ductos de Pemex que obligó al gobierno del país a cerrar las válvulas, lo que provocó el tema del desbasto de combustible que persiste en todo el estado.
Si bien no deben o pueden cargar con toda la culpa y responsabilidad del tema, los gobiernos municipales han hecho caso omiso a la lucha contra el huachicol.
El ejemplo más claro ocurrió ayer con el intento de sabotaje el ducto de Tuxpan en la comunidad de Ventoquipa entre los municipios de Cuautepec y Santiago Tulantepec, donde ninguna de las dos administraciones asumen la responsabilidad de los hechos.
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