La guarida del huachicol
Ayer se dio un informe detallado en números, más no en circunstancias, de las acciones emprendidas por la autoridad investigadora federal respecto al combate el robo de hidrocarburos, por fin se supo que actualmente hay 45 personas en prisión preventiva, 104 sujetas a proceso, seguramente con libertad condicional, y otras 165 que han sido puestas a disposición de jueces quienes deberán resolver si dicta alguna medida cautelar.
Lo que no se ha dicho es la relación que estas personas tienen con el robo de combustible, pues claramente se tienen identificadas dos modalidades, la que sucedía al interior de Pemex en complicidad con trabajadores y directivos de la paraestatal y la que se llevaba a cabo al exterior de la empresa por parte de grupos de la delincuencia organizada.
Si bien es cierto es muy importante acabar con la red de corrupción y complicidades que estaban dinamitando a Pemex, también urge atender de manera inmediata el tema de los grupos de criminales que, en algunos casos apoyados por personal relacionado a la empresa se dedicaban al huachicoleo.
Y esa parte es aún más preocupante, pues no solo le ha costado dinero al erario, sino que de acuerdo a las autoridades son los responsables de la escalada de violencia en la zona occidente del país, que ha dejado una estela de muerte sin precedente en especial para el estado de Guanajuato.
Hoy no se sabe de un solo cabecilla del crimen organizado detenido, y eso preocupa pues mientras se sigue persiguiendo el huachicoleo de cuello blanco, no se sabe al momento de alguna operación específica en el triángulo del huachicol que rodea los ductos de Salamanca-Guadalajara, Salamanca-Irapuato, y Salamanca-León.
En esta zona han sido asesinados la mayoría de los 63 policías muertos el año pasado, que incluye al jefe de seguridad de Pemex además de buena parte de los homicidios luego que el cártel local le declarara la guerra al CJNG. Entre otros homicidios sobresale el de un empleado de Pemex que laboraba en el área de adquisiciones de la paraestatal en Salamanca.
Por lo pronto la violencia no cesa y se sabe que el famoso triángulo del huachicol hoy sigue siendo una fortaleza para grupos criminales.
miguel.puertolas@milenio.com