El sombrío y «muy difícil» futuro de Tesla: Elon Musk se juega su supervivencia en 2019
«Tesla tendrá que hacer recortes al mismo tiempo que aumenta la producción del Model 3 y realiza muchas mejoras de ingeniería de fabricación en los próximos meses», explicó el fundador de Tesla, Elon Musk, a sus empleados en un correo electrónico, publicado por la propia empresa. El email hundió como una piedra el precio de los títulos de la compañía en Wall Street, que llegaron a caer un 12% a media sesión.
El fabricante californiano de vehículos eléctricos consiguió en el tercer trimestre de 2018 sus primeras ganancias trimestrales en dos años, con 311,5 millones de dólares (273,3 millones de euros). Sin embargo, ha sufrido graves dificultades para cumplir con las cuotas de producción previstas, y tampoco ha logrado aún comerciar modelos asequibles, algo que Musk preveía conseguir con su último lanzamiento, el Model 3.
En su misiva, recogida por Europa Press, Musk destacó que un mayor volumen de ventas y mejoras en el proceso de fabricación son «cruciales» para que la marca logre las economías de escala requeridas para producir modelos de autonomía media. Musk reconoció que el precio del Model 3, 44.000 dólares (38.574 euros) es aún «alto» y que deberá situarse en torno a 35.000 dólares (30.682 euros). «No hay otra manera», subrayó.
El año pasado, el propio Musk, que llegó a dormir junto a la línea de producción en las semanas de mayor incertidumbre, fue apartado de la presidencia por fraude bursátil, aceptó apearse del cargo durante tres años y pagar una multa de 20 millones de dólares (17 millones de euros) por una serie de mensajes publicados en la red social Twitter en agosto en los que anunció que había logrado financiación suficiente para lanzar una OPA sobre la compañía, pagando 420 dólares por acción, 78 dólares por encima del precio de mercado.
«Estoy pensando en una OPA sobre Tesla a 420 dólares. La financiación está asegurada». El precio de la acción subió aquel día de 341 dólares a 379. La operación, sin embargo, no se materializó y, al quedar patente que aquello eran más deseos que otra cosa, en un mes se desplomó a 263 dólares. Después de que la SEC anunciara su demanda el jueves, la acción volvió a caer un 13,9%. Pese a la sanción, Musk logró mantenerse en el cargo de consejero delegado.
Si quiere mantenerse a flote en 2019, el fabricante deberá redoblar sus esfuerzos para empezar a vender coches más asequibles. Un condicionante que admitió el mismo Musk en su misiva: «A partir del mes de mayo tendremos que ofrecer la variante de autonomía media del Modelo 3 en todos los mercados, ya que necesitamos llegar a más clientes que puedan pagar nuestros vehículos. La necesidad de fabricar vehículos a menor precio se volverá aún más acuciante a partir del 1 de julio, cuando los créditos fiscales vigentes en Estados Unidos (EE.UU.) -unas ayudas para la adquisición de coches eléctricos- se reducirán a la mitad», advirtió Musk.
Entre otras medidas de recorte, el fabricante ha decidido eliminar su sistema de incentivos a clientes recomendados por otros compradores. Este programa, suprimido definitivamente según confirmó en Twitter el propio Musk, incluía recargas gratuitas en los Supercargadores de Tesla.
The Tesla customer referral program will end on Feb 1. If you want to refer a friend to buy a Tesla & give them 6 months of free Supercharging, please do so before then.— Elon Musk (@elonmusk)
17 de enero de 2019Entre enero y septiembre el fabricante acumulaba pérdidas netas atribuidas de 1.115 millones de dólares (978,3 millones de euros). El año pasado vendió 245.240 vehículos en 2018 en todo el mundo, lo que supone más del doble (+145%) que en el año anterior (101.312 unidades), gracias a su modelo de 'bajo coste' Model 3. Además, a principios de año, la compañía anunció una rebaja del precio de sus vehículos de 2.000 dólares (1.753 euros) en EE.UU.