El hermano del bebé fallecido en el piso de Los Prunos presentaba signos de agresión
El doctor López Aguilar ha comparecido este miércoles como perito en el juicio con jurado que celebra la Audiencia de Sevilla contra Ezequiel e Isabel, que se enfrentan a más de 28 años de prisión por estos hechos. El forense fue requerido por la pediatra del hospital Virgen del Rocío ante sus sospechas de estar ante un caso de maltrato tras la exploración al niño de tres, toda vez se había tenido conocimiento del fallecimiento del bebé en la noche del 23 de abril.
Este especialista en la materia ha ratificado su informe y ha relatado todo lo que observó en el cuerpo del pequeño. Hematomas y arañazos en la cara de distinta fecha de origen, lesiones compatibles con quemaduras de cigarrillos en la frente y en el abdomen, lesiones en el muslo y en la pierna, un eritema en la parte trasera del cuello compatible con un golpe con una mano abierta, hematomas en los glúteos, así como grietas en la misma zona por falta de higiene.
«Reunía toda la patología y muestrario de lesiones que se usa» en su campo de actuación para apuntar la existencia de «una agresión». «No era una contusión aislada sino múltiples», ha manifestado el médico forense.
El forense, junto a la pediatra, le preguntaron al niño de tres años sobre quién le había hecho esas lesiones y el niño sólo respondió: «mami». Ya no dijo más, según este doctor, que tomó aquella palabra como una respuesta a la pregunta y no como una llamada a su madre Isabel, ha aclarado el médico a preguntas de la presidenta-magistrada.
Además, ha descartado que algunas lesiones fueran provocadas por golpes con piezas Lego como alegó la madre para explicar el origen de las mismas. Eran lesiones «visibles y muy llamativas».