Netanyahu busca desesperadamente aliados para gobernar
A unas horas de que finalice el plazo legal que concede la Constitución israelí para formar gobierno, Netanyahu apura sus últimas cartas para evitar la repetición de elecciones.
A raíz del fallido intento de ayer de encontrar un consenso entre los partidos ultraortodoxos tanto Shas como Judaísmo Unido de la Torá con la formación laica nacionalista de Israel Nuestra Casa (Yisrael Beiteinu) de Avigdor Lieberman entorno a la cuestión del servicio militar obligatorio, el primer ministro israelí decidió dar un giro radical a su estrategia de alianzas.
Netanyahu, procurando no perder su quinto mandato, propuso al Partido Laborista unirse a su coalición, según confirmó el canal de noticias 12 New. Asimismo, se confirmó que la oferta del líder del Likud incluía cuarto carteras en el Ejecutivo, incluyendo la de Finanzas, a cambio de garantizar inmunidad a Netanyahu ante sus varios casos de corrupción.
Ante el revuelo surgido a raíz de la filtración de la petición, uno de los principales socios de Netanyahu, el partido de centro derecha Kulanu, declaró que no se unirían al Gobierno de coalición “si no disponían del Ministerio de defensa”.
Finalmente, y tras una reunión de última hora, el líder de los laboristas, Avi Gabbay, puso fin al frenesí mediático asegurando al canal hebreo que “no se unirían” al Gobierno de Netanyahu.
Ante el rechazo de los centristas, el Likud habría propuesto a parte de los miembros de la formación de su mayor rival, Azul y Blanco, de unirse a su alianza a cambio del control de Defensa, Finanzas, Justicia, Cultura y Comunicación, según desveló 13 New. Un pacto que la formación del ex jefe del Estado Mayor Benny Gantz habría rechazo.
Anoche, Netanyahu reveló que había ofrecido un acuerdo final a sus aliados en el que instaba a aceptar la controvertida ley de Lieberman y sacar adelante su coalición. Sin embargo, el partido de Lieberman rechazó la oferta, así como el de Judaísmo Unido de la Torá bajo el contexto de que no aceptarían la idea de Israel Nuestra Casa. “Teníamos un compromiso. Si Liberman no acepta nuestra oferta, iremos a elecciones”, declaró el líder de los ultraortodoxos.
Todo apunta a que una segunda votación es inminente y que todos los israelíes están condenados a tener que volver a las urnas para desbloquear la situación política del país.