Época de piojos: consejos para eliminarlos
Ana, como todos los niños, comenzó a ir al cole en septiembre, todo era nuevo para nosotros y Ana acudía encantada. Un día percibimos que la niña se rascaba la cabeza insistentemente. Yo pensé que podía ser la dermatitis que sufría desde pequeña y no le di mucha importancia, pero la niña seguía rascándose, ya con desazón. La notábamos muy nerviosa e irritable, incluso le costaba dormir por la noche; le mirábamos la cabeza, pero creíamos que lo que veíamos era caspilla de la dermatitis. Al día siguiente, nos llegó una nota del colegio donde nos alertaban que había una fuga de piojos circulando entre los niños. En ese momento un escalofrío me recorrió el cuerpo y empecé a hilar todo lo que le pasaba a la niña, ¡Ana tenía piojos! así que nos pusimos manos a la obra e iniciamos la búsqueda de información sobre estos bichitos tan desagradables.
Los piojos son unos parásitos de entre 2 y 3 milímetros de color marrón grisáceo, que habitan en el cuero cabelludo y cuya alimentación habitual es la sangre humana. Su saliva y sus heces son las que generan las picaduras y por eso producen fuertes picores en la cabeza con la consiguiente irritación del cuero cabelludo, que incluso puede generar una infección si no se trata. No transmiten enfermedades ni suponen riesgos para la salud, aunque si son muy molestos y hay que eliminarlos.
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Muchos son los que afirman que el huevo. Pues esto sirve también para los piojos. Se reproducen muy rápidamente: a los pocos días de nacer la hembra pone entre 5 y 10 liendres (huevos) en los ejes del pelo cerca del cuero cabelludo y en las zonas más cálidas de la cabeza como detrás de la nuca y sobre las orejas; en unos 8 o 10 días pasa a ser ninfa y en otros tantos llega a su estado adulto pudiendo llegar a vivir unos 35 días en nuestra cabeza y no llegar a sobrevivir más de 48 horas fuera de ellas, ya que mueren por inanición.
A pesar de que los mitos dicen que estos parásitos vuelan de cabeza a cabeza es falso, ni vuelan ni saltan. Se transmiten por contacto directo y por aquellos objetos que han estado en contacto como almohadas, gorras, ropa, sombreros, cascos, adornos de pelo…. a estos huéspedes les gusta más el pelo de los menores, un pelo limpio (el tema la suciedad es otro mito), fino y mejor largo, utilizándolo a modo de lianas donde poder campar a sus anchas y moverse mejor. Por eso es conveniente que los niños vayan con el pelo recogido y húmedo para dificultar que se adhieran y sean más fáciles de ver.
Por tanto, el contagio se puede producir en cualquier sitio: en el colegio, la piscina, un campamento, vestuarios, excursiones……
Yo pensaba que aparecían en temporadas de calor, pero hasta en invierno puede haber plagas favorecidas por las cada vez más altas temperaturas.
Cuando estemos seguros que estos inquilinos nos han visitado examinando la cabeza en un lugar muy bien iluminado, lo primero que hay que hacer es tener paciencia y mantener la calma. Lo segundo, prevenir el contagio a otras personas, comunicarlo en el centro escolar. Se recomienda lavar todo lo supuestamente infectado: ropa, peines, juguetes y otros objetos que hayan podido entrar en contacto directo con nosotros, con agua y mínimo a 60 grados. Lo tercero es ¡actuar!
Existen tratamientos farmacéuticos químicos en crema, lociones y champús que como compuesto activo tienen permetrina (el problema de este tratamiento está en que los piojos han llegado a hacerse resistentes y se ha de repetir varias veces). Estando en la farmacia bicheando, me llamó la atención un pack ahorro con un Kit de FullMarks que era un tratamiento antipiojos para eliminarlos rápidamente en solo dos pasos (incluyendo liendres) y ¡en 5 minutos! sin dañar el cuero cabelludo de los pequeños, facilitando el desprendimiento de piojos y liendres muertos y lo mejor, sin pesticidas, además de ser incoloro e inodoro así no tendré que molestar mucho a Ana.
La conclusión a la que llegué es que los contagios no se pueden prevenir con ningún producto; lo único que podemos hacer es inculcar a los niños a no compartir objetos personales, estar atentos a su cabeza, revisarla como mínimo una vez en semana pasando una lendrera y estar tranquilos porque se pueden eliminar fácilmente.
Leer detenidamente el folleto de instrucciones antes de utilizar el producto. Reckitt Benckiser Healthcare, S.A..