El rescate del tesoro de la raya
En el pequeño pueblo portugués de Barrancos dicen “ansina” en vez de “así”; o “proprio” en vez de “propio”. Y no cuando hablan en portugués; ni siquiera cuando lo hacen en barranqueño (la lengua local, fuertemente influenciada por los habitantes de Huelva y Badajoz que viven a unos pocos kilómetros, al otro lado de la frontera), sino cuando hablan en español, pues la variante de este idioma que allí sabe utilizar casi todo el mundo guarda todavía palabras antiguas del castellano, ya casi desaparecidas en cualquier otra parte. Es algo así como una reserva natural del idioma.