Valdemingómez abre franquicia en Madrid
La transformación de la basura es el argumento de una obra que extrae del ruido de la planta de Valdemingómez una melodía urbana, contrahecha y reproducida en bucle en el subterráneo del cuartel madrileño. Todo termina para que todo empiece, como esa relecutura de «Inducing the Pleasure Dreams» que un cuarto de siglo después de su primera formulación Saiz acaba de editar junto a Justo Bagüeste. Para el estreno de «Vertidos y mutaciones», el fundador de la Orquesta de las Nubes se hizo acompañar de otro maestro de la experimentación y la improvisación, Christian Fennesz.
Fennesz, que este martes imparte una clase magistral en Conde Duque, acompañada de un concierto en su auditorio, se metió el pasado domingo en la planta de tratamiento de residuos sonoros de Suso Saiz. Agarrado a su Fender, instrumento cuyas posibilidades ha multiplicado de forma exponencial hasta convertirse en uno de los más revolucionarios guitarristas eléctricos de nuestro tiempo, el autor de «Black Sea» ralentizó el trasteo de las cuerdas y filtró su sonido por el ordenador para añadir a la obra de Saiz un fondo, oscuro, por grave, y espeso, por quieto, que le dio cierta solemnidad a la mezcla. Contra la trituradora de basura y sonidos de Saiz, calma de largo metraje. Este martes, Fennesz recicla sus propias notas.