Goya en el Festival de Sitges
Vamos a empezar la crónica de esta jornada en el Festival de Sitges con "El asesino de los caprichos". Se trata de una película sobre un asesino que se inspira en los “Caprichos”, de Goya, y la dirige el también productor Gerardo Herrero. Está bastante bien hecha y consigue que uno la mire con atención, aunque se lía en la parte final. De todos modos recomiendo que se vea, sin duda, cuando se estrene.
Por su parte, "El hoyo", de Galder Gaztelu-Urrutia, es una historia muy original. El filme trata de una prisión que tiene cerca de 300 pisos y en la que la comida baja en una especie de ascensor de piso en piso, se produce canibalismo entre los prisioneros (algunos de ellos voluntarios). Violencia muy bien hecha. Sobre esta película hay que destacar su inventiva, aunque se une a una cierta moda que ha surgido últimamente de terminar los filmes porque sí, sin dar más explicaciones.
"Luz", de Juan Diego Escobar Alzate, es una mezcla de la historia de Dios y Satanás. Además, aparece un niño que crece y crece y crece... Una película con una contundente sátira social, aunque algo camuflada. Aunque es un largometraje de género bien programado, no llega a entusiasmar.