El riesgo de la automedicación: covid-19 pudo acabar con su vida
Janet trabajaba para una empresa automotriz en Pachuca cuando comenzó a sentirse mal. Tenía síntomas de gripe y se automedicó, para sentirse mejor tomó pastillas XL-3.
En su trabajo realizaba encuestas de satisfacción a los clientes y los entrevistaba personalmente. Las pastillas no hicieron efecto en su cuerpo y al día siguiente, un sábado, acudió con un médico particular.
Tenía el cuerpo cortado, escurrimiento nasal, un dolor fuerte de cabeza, dolor de garganta y se quedó sin voz. Tras la revisión, el médico le dijo que tenía una infección en la garganta y le dio inyecciones.
Sin embargo, al terminar el tratamiento, cuatro días después, Janet no mejoraba, continuaba sintiéndose mal, le dolía la garganta, la cabeza y ahora tenía síntomas de diarrea, por lo que acudió nuevamente con el médico particular.
El doctor le cambió el medicamento, le dio ibuprofeno y un antibiótico para aliviar la infección en la garganta. Janet es una joven mujer que vive con asma.
La segunda visita al médico tampoco dio resultados, no se había curado y seguía sintiendo dolor, entonces acudió a la Clínica Uno del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Janet le dijo al médico que atendió los síntomas que tenía y las consultas previas que había tenido y el doctor ordenó que le hicieran la prueba del covid-19 para descartar cualquier situación.
“Ahí me alerté porque llegué a pensar que tenía covid-19, en esos momentos eran desconocidos los síntomas todavía y dije: a lo mejor sí lo tengo”, recuerda.
Janet acudió al Seguro Social el viernes santo, dos semanas después de los dos primeros casos de covid-19 en Hidalgo. La pandemia recién iniciaba en el estado.
Llegó al IMSS a las 12 del día, le mandaron a hacer la prueba y pronto dieron casi las tres de la tarde.
“La química ya no me quería hacer la prueba del covid-19 porque ya iba a salir de su turno y me dijo que me esperara, que si tenía los síntomas me quedara en mi casa y regresara hasta el lunes para que me hiciera la prueba”, cuenta.
Janet volvió con el doctor del Seguro que la había atendido, le dijo que debía hacerse la prueba y fue otro médico quien se ofreció a aplicársela.
Esperó un rato al médico en lo que se colocaba el traje de seguridad para la prueba. Introdujo un hisopo por un orificio nasal de Janet y otro por la boca hasta llegar a la garganta, la raspó con ambos hisopos, los colocó en tubo de ensayo y los selló.
“Duele la verdad, yo sí lloré, el hisopo en la nariz te hace estornudar, el que se te meta algo en la nariz es una zona muy dolorosa”, recuerda.
Además de la prueba Janet fue atendida medicamente y le recetaron paracetamol, loratadina y omeprazol con lo que comenzó a sentirse mejor.
Cuatro días después, martes, Janet llamó al IMSS para preguntar por sus resultados. Le enviaron a través de un mensaje vía celular una fotografía con sus estudios: habían salido negativos.
En Hidalgo, hasta el momento, más mil 500 personas han salido negativas a las pruebas de covid-19.
En el Seguro Social le dijeron que terminara con el tratamiento que le habían dado y que eso era todo.
“Sentí mucho alivio porque sé que casi la mayoría de las personas que tienen asma no la libra pero sí me empecé a alarmar, por la pandemia dejé de salir de mi casa, prácticamente pensé en mí y en mi hijo que había estado conmigo”, cuenta.
Desde entonces sus familiares no visitan a Janet en su casa ni ha tenido contacto con ellos, no porque se haya hecho la prueba sino porque es asmática y no quieren arriesgarla ni a ella ni su pequeño hijo de un año. A su hermana, con quien tiene la voz casi idéntica, no la ha visto en mes y medio.
Al comienzo de sus síntomas la familia de Janet se alarmó pues en el estado recién comenzaban los casos de covid-19 y en el país sumaban ya un buen número.
“En un inicio cuando tenía la gripe llegué a pensar que tenía covid-19 porque sí me sentía muy mal, pero ya después de la prueba ya no sentía tanto malestar sino únicamente el del estómago que no lo aguantaba”, recuerda.
Dos semanas después de sentirse mal y acudir al médico, el contrato en su trabajo concluyó y la empresa automotriz para la que trabajaba la liquidó a ella y a 15 personas más.
Janet salió negativa en la prueba del covid-19, sin embargo dos familiares lejanos perdieron la lucha contra la enfermedad, fallecieron, pero esa es otra historia.
Las autoridades sanitarias advierten que la ingesta de sustancias sin control médico puede tener consecuencias fatales.