Niñas y ciencia
A la pregunta ¿te gustan las clases de ciencia? según expertos, la respuesta es positiva en niños pequeños, pero este interés decae conforme avanza la edad, por considerar las clases de ciencias poco atractivas, aburridas, difíciles y sin aplicación a la vida diaria, dicen los estudiantes. Por género, las niñas tienen actitudes más positivas hacia la ciencia en la primaria, pero a partir de la secundaria ese entusiasmo decae con mayor impacto en ellas. Buscando respuesta investigadores como Luedicke (2012) manifiestan la importancia de las expectativas del profesorado y la “vulnerabilidad al estereotipo” que establece socialmente pocas habilidades en las niñas para las materias de ciencias entre ellas la física, la química, ingeniería, matemática, etc ocasionándoles ansiedad y baja autoestima.
El 11 de febrero se celebró el día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, establecida en 2016 por la ONU, para promover un espacio que sensibilice y convoque a la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y niñas.
En diversas partes del mundo la matrícula universitaria femenina se ha incrementado, como en la UNAM para 2015 en 50.7% en mujeres, pero áreas como ingeniería mecánica y eléctrica contaban con 9 alumnas por cada 100 estudiantes y en pedagogía por cada 100 alumnos había 480 mujeres. Una diferencia que denota la preferencia de las mujeres por áreas diferentes a las de ciencias.
Esta actitud hacia los estudios de ciencias tiene una historia que parte de las orientaciones y estímulos que reciben los alumnos en los ciclos básicos y familiares, sumando la desventaja adicional que remite la capacidad intelectual de las mujeres a la formación de la familia y cumplir un rol social poco favorable al desarrollo y reconocimiento intelectual. En México en 2015 (INEGI) reporta 19.4 millones de niñas y adolescentes de las que el 0.7 por ciento aún son analfabetas y más de un millón y medio están fuera de la educación media superior. ¿Cómo hacerlas científicas? Requerimos una educación con paridad de género, capacitación docente para enseñar ciencias, estimular la creatividad, imaginación y confianza de las niñas en su intelecto y valor como personas. Necesitamos hacerlo en equipo, padres, maestros y sociedad. Empecemos también por reconocer a las valiosas científicas mexicanas que como gran ejemplo y referencia tenemos.