La noche más amarga
José Antonio Velasco, jefe de la secretaría, entró en mi despacho del Gobierno Civil de Santander con el rostro descompuesto. «Unos guardias civiles han entrado en el Congreso pegando tiros y dando voces que no se entienden bien». Eran las 18:23 del 23 de febrero de 1981. Pensé que eran etarras disfrazados de guardias civiles como los que siete meses antes habían robado seis mil kilos de goma dos... Ver Más