Más baratas y de peor calidad, así eran las mascarillas que 'entregó' el hermano de Ayuso
Las mascarillas de la discordia. La polémica generada por el contrato gestionado por el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con la empresa Priviet Sportive SL sigue dando mucho que hablar. Según apunta elDiario.es este domingo, las mascarillas que han provocado un cisma dentro del Partido Popular serían más baratas y de peor calidad que las que refleja el contrato.
En el contrato que figura en el portal de transparencia, según especifica elDiario.es, se recogen mascarillas FFP2 y FFP3, las de mayor filtración: del 92% y del 98% respectivamente, según los estándares fijados por la Unión Europea. Ninguna de ellas llegaron hasta el hospital instalado en Ifema. Según ha desvelado el rotativo, todas las mascarillas que llegaron en abril de 2020 fueron KN95, un estándar de calidad chino que se asemeja al de las FFP2 y que debido a la escasez de material a principios de la pandemia, se dio por bueno por parte del Gobierno durante todo un año como así recoge el BOE del 20 de marzo de 2020.
Dicho control de calidad sería 'probado' por el propio fabricante, al contrario de lo que ocurre con la certificación europea FFP2 y FFP3, que tendrán que estar probadas por un organismo público europeo independiente que realiza pruebas de calidad y certifica la calidad exigida.
El polémico contrato se produce solo cuatro días después de que el Gobierno autorizase la compra de este tipo de material debido a la emergencia sanitaria. Es decir, la Comunidad de Madrid aceptó la oferta que presentó Priviet Sportive el 24 de marzo de 2020. La empresa en cuestión aseguró que entregaría el material el 10 de abril de 2020, algo que tampoco sucedió. La primera parte del material comprado llegó una semana más tarde de lo indicado: 182.000 mascarillas entraron por el Aeropuerto de Barajas el 17 de abril y el resto, 68.000, lo hizo una semana después.
Tal y como figura en el contrato, el precio por "Mascarilla FFP2-3" estaría fijado en 5 euros más IVA, que elevaría el precio a 6,05 euros por cada una. Todo ello supone un total de 1.512.000 euros. Ninguna de las mascarillas que llegó se ajusta a la descripción: ninguna de ellas era FFP3 ni tampoco FFP2. Todas ellas eran 'KN95'.
Un precio mayor al del mercado
Los precios que la propia Ayuso defendió este viernes en sus explicaciones, tampoco se ajustarían a la realidad, según las pesquisas del citado diario. Al parecer, la presidenta defendió que el precio (5 euros más IVA) era inferior al de otras mascarillas adquiridas por la Comunidad en abril de 2020. Como las adquiridas a BIOGEN (FFP3 por 10,5€), Palex (FFP2 por 6,5€), Lost Simmetry (FFP2 por 6 €), Helianthus (FFP2 por 5,95 €) o Barna (FFP2 por 5,30 €). Según revela, los precios a los que se ciñe Ayuso son al de las mascarillas FFP3, más caras que las FFP2 y por supuesto, más que las KN95. Las cifras son, en realidad, distintas a las justificadas por la presidenta:
- Barna Import: vendió las FFP3 a 5,30 euros y las FFP2 a 4,30 euros.
- Lost Simetry: vendió las FFP2 por 2,59 euros.
- Además, hace referencia a otras empresas como Tower TBA, que suministró 50.000 mascarillas FPP2 a la Comunidad por 2,95 euros. Y una última, Vin Doré 24K SL, que vendió a 2,78 euros la FFP2.
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