La UB lidera un proyecto europeo contra consumo de nuevas drogas sintéticas
El objetivo del proyecto, denominado 'NextGenPS'y financiado por la Comisión Europea, es potenciar la lucha contra el consumo de drogas de abuso, anticiparse a la aparición de las nuevas drogas psicoactivas y evaluar los riesgos que tienen sobre la salud humana.
El estudio lo liderará el Grupo de Investigación de Neuropsicofarmacología de los Derivados Amfetamínicos de la UB y se llevará a cabo hasta el año 2024, con la participación de los profesores Jordi Camarasa, Elena Escubedo, Raúl López-Arnau y David Pubill, de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación.
En el proyecto, que pretende detectar la aparición de nuevas sustancias adictivas y alucinógenas, también participarán investigadores del Instituto Química de Sarrià (IQS), del Instituto Karolinska (Suecia), de la Universidad de Graz (Austria) y de la Universidad de Poitiers (Francia).
Según ha informado la UB, e finales de 2019, el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA por sus siglas en inglés) había identificado más de 700 nuevas sustancias psicoactivas (NPS), entre ellas nuevos psicoestimulantes y alucinógenos de efectos muy potentes de los que todavía se desconocen los efectos adversos en la salud humana a corto y largo plazo.
Estas NPS se han diseñado para imitar las drogas tradicionales (cocaína, anfetaminas, etc.) y evitar así la legislación -y la posible ilegalización- por parte de la Unión Europea.
En este escenario, desde que aparecen estas sustancias en el mercado ilegal hasta que se prohíben, transcurre un largo período de tiempo en el que se producen casos de intoxicaciones con víctimas mortales.
Por eso, la UE considera fundamental potenciar el intercambio rápido de información y establecer un sistema de evaluación de riesgos para activar medidas rápidas de control sobre esta problemática en Europa.
De ahí ha nacido NextGenPS, para identificar y caracterizar de forma precoz nuevos psicoestimulantes y alucinógenos.
Los investigadores prevén seleccionar las nuevas drogas de las bases de datos actualizadas de la Unión Europea, considerando su perfil innovador, la falta de conocimiento científico sobre su composición y el potencial que tenga para inducir dependencia o alucinaciones.
El proyecto también sintetizará las sustancias, diseñará protocolos analíticos para posteriores análisis forenses o toxicológicos, caracterizando los mecanismos de acción y las propiedades psicoestimulantes, alucinógenas y adictivas. EFE