La lápida de Martínez Montañés se colocará en la esquina de la calle Rioja con la Magdalena
«Se propone un nuevo emplazamiento para la placa en un punto de gran visibilidad inmediato a la plaza, en la confluencia de la calle Rioja con la misma, en la fachada del edificio del número 26 a una altura adecuada para su lectura y mantenimiento, por lo que la modificación de su emplazamiento se considera viable, ya que, por otra parte, hay constancia de su localización en distintos puntos desde su emplazamiento original», se señala en la documentación de la Comisión Local de Patrimonio.
Anteriormente esta lápida estuvo instalada en la esquina de la propia plaza con la calle José de Velilla, pero con motivo de las obras del nuevo hotel de cinco estrellas se retiró durante 2021 para que volviera a ser colocada una vez se reformase el edificio. Pero sorprendentemente se descubrió que la clásica placa dedicada en 1937 por la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría al insigne escultor e imaginero con motivo de su sepultura estaba también labrada y dedicada en su reverso. Concretamente, posee otra dedicatoria a un profesor, Vicente Pitaluga y García, por parte de los alumnos de la Escuela Superior de Artes Industriales y de Bellas Artes sevillana. Esta otra inscripción, que se desconocía hasta que ABC adelantó este detalle el pasado mes de noviembre, señala que ese homenaje al catedrático es anterior al labrado de la piedra en honor al imaginero, puesto que está fechada en 1907. Treinta años antes. Se reutilizó, de este modo, la placa del profesor por detrás para rendir homenaje al escultor de Alcalá la Real.
Esa otra cara, en honor a Pitaluga, también se ha restaurado y protegido, pero prevalece la dedicada a Martínez Montañés, como es lógico. Al contemplarla, muchos conocerán ya que en su reverso también existe otro homenaje incluso más antiguo.