Pucherazos de baja intensidad
Los etarras en las listas de Bildu y la estupidez de Bolaños en la fiesta del Dos de Mayo decidieron la campaña electoral del 28-M. Ahora, de nuevo, emergen tres invitados inesperados. A saber: el naufragio estrepitoso de Sánchez en el debate, el lío del voto por correo y el enojoso peaje de las autovías. Con esto no contaban. Los estrategas de Moncloa no dan una. Sánchez no ha ganado ni una sola cita electoral (salvo la pírrica catalana) desde que llegó al poder. El gran resiliente es un compendio de trastazos. El mago de la resistencia es un perdedor impenitente. Los voceros de l ...