Carlos III propone una «nueva entente» con Francia basada en la ecología
«Reino Unido será siempre uno de los mejores amigos de Francia», ha afirmado el rey de Inglaterra ante 300 diputados y senadores reunidos en el hemiciclo para escuchar por primera vez en la historia a un monarca británico en ese lugar. A diferencia de su madre, Isabel II, el rey Carlos ha introducido carga política de peso en su discurso incluyendo una referencia al apoyo «inquebrantable» de Londres y París para apoyar a Ucrania. Palabras de Carlos III antes de acudir a la catedral de Notre-Dame, donde ha aparecido en compañía de la reina Camila y los Macron para interesarse por el avance de las obras antes de su reapertura en 2024.
En esta visita de Estado, que debió producirse la pasada primavera pero ha quedado relegada hasta ahora por los movimientos sociales y disturbios que se vivieron en las calles de Francia, hay un doble componente festivo y protocolario. Pero pocos analistas dudan en Francia del calado político de la visita, que viene a simbolizar la apertura de una nueva era tras las convulsiones del Brexit y la era Boris Johnson que tanto distanció a los vecinos del canal de la Mancha. La llegada de Rishi Sunak a Downing Street abrió la puerta a una relación pragmática y despojada de los exabruptos de los últimos años; la visita del rey ahora consagra la reconciliación.
La estancia del monarca en Francia se completaba con una entrevista con Bernard Arnault, el propietario del grupo de lujo LVHM en la embajada británica y un encuentro informal bilateral con Macron en el Elíseo.
La visita de Estado termina hoy viernes en Burdeos con la numerosa comunidad inglesa de los viñedos de la región y se casi se solapa con la visita del Papa Francisco a Marsella desde esta misma noche, y varias manifestaciones. El Ministerio del Interior ha previsto desplegar hasta 30.000 policías y gendarmes hasta el domingo.
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