El punto exacto donde nace el problema del fútbol uruguayo
Cambian las cosas; lentamente aparecen pequeñas luces, mínimos indicios que dan la pauta de que el tiempo de conflicto se terminó y es hora de ceder. El silencioso trabajo de algunos dirigentes comienza a dar su resultado.
Como primer indicio surge la versión de que en la reunión que se llevó a cabo en la Cámara de Comercio del lunes José Luis Palma (Presidente de Liverpool y líder de la Unión de Clubes) habría manifestado que estaban dispuestos a conversar sin la exigencia de levantar la medida gremial, es decir que el encabezado del comunicado de la Unión de Clubes del 13 de setiembre ya no es tal. Ese es un gran paso, pues significaba un “planchazo” que la Mutual obviamente no iba a tolerar. Palma también habría deslizado la posibilidad de separar los temas: el conflicto con la Mutual por los reclamos gremiales por un lado y por otro la división entre los clubes para la creación de la Liga Profesional. Claramente poner por delante del conflicto con el gremio La Liga Profesional fue lo que politizó y desvirtuó el fondo del tema.
Si los dirigentes de la Unión de Clubes entienden que son dos cosas diferentes, el problema comienza a encaminarse.
El segundo indicio es la intención de Peñarol de reunir a las partes, pasando de ser claramente una pieza clave en politizar el tema y crear el caos a invitar a las partes a un encuentro para lograr acuerdos. Ignacio Ruglio ahora pretende ser el líder de la movida que solucionaría el conflicto. ¿La razón? El tiempo comenzó a correrle en contra, pues las alianzas estratégicas para el acto eleccionario han sido todas contra él y necesita imperiosamente de un resultado deportivo que sume: ganar el campeonato.
En sus “Raids” mediáticos el presidente de Peñarol “dijo las palabras mágicas: soy hincha de Tenfield“. Las consecuencias de esa afirmación le restaron mucho más de lo que le sumaron. En evidencia que defiende los intereses de la empresa a pesar de que las consecuencias no sean lo que al propio club le sirve, Ruglio necesita imperiosamente salir del lío en que él mismo se metió y ahora no le queda otra que ser artífice del acuerdo.
El tercer indicio que clarificó el tema para la opinión pública fueron las declaraciones de Pedro Bordaberry, líder intelectual del grupo de las SAD. El expolítico sorprendió cuando dijo que la redacción de los estatutos para la creación de la Liga (LFUPRO) ya están e incluso manifestó que las SAD están de acuerdo en formar la liga.
El secreto está en el punto clave de la cuestión: el articulado del nuevo estatuto que da por conformada la liga profesional. Existen dos artículos que nunca fueron aprobados por la Unión de Clubes.
La comercialización de los derechos de televisión salen a la luz como el principal problema. En esos artículos que la Unión de Clubes no aprueba se deja claramente establecidos que los derechos de TV deben ser negociados mediante una licitación y adjudicados al mejor postor.
Aunque parezca una frase breve su contundencia es letal, los derechos no solo deben ser licitados, sino que también se establece la obligación de adjudicarlos al que mejor pague.
Este es precisamente el punto. Bordaberry señala como ejemplos las votaciones anteriores: 1998 donde los derechos no fueron adjudicados al mejor postor y la famosa votación Puma/Nike donde con ofertas de 20 millones de dólares de diferencia votaron 9 a 9.
Claramente la diferencia está en que las SAD pretenden impedir que los clubes que tienen compromisios con la empresa Tenfield entreguen un negocio a un precio mas bajo del vale.
The post El punto exacto donde nace el problema del fútbol uruguayo first appeared on La Oral Deportiva.