Figo desvela el sueldazo de Gabriel Rufián y le hace una pregunta clave
Luis Figo y Gabriel Rufián van a acabar siendo amigos, aunque sólo sea por el roce. El ex futbolista del Real Madrid y del Barcelona es quien más oposición hace al diputado de ERC y éste no se corta un pelo al contestarle. Son ya varios capítulos de enfrentamientos y no parece tener fin porque siempre tienen algo que echarse en cara, aunque a veces se repitan. El guionista de sus peleas se repite. La última ha surgido después de un tuit de Rufián. "Un cosa. Trabajar no es estar en un escaño aplaudiendo para legitimar a una institución antidemocrática y corrupta. Trabajar es estar en un escaño votando para subir el salario mínimo y las pensiones. Y muchos de los que hacen lo 1ª luego no hacen lo 2ª", ha escrito Rufián después de la sesión de apertura del Congreso.
Y Luis Figo, esa falta de respeto no la ha dejado pasar: "¿Trabajar es votar?", que duro", ha escrito el ex futbolista con una foto de Rufián y su sueldo de 126.582, 68 euros anuales". Rufián ha contestado: "Duro es trabajar y defraudar, Luís", le ha dicho. Y Figo ha tomado la última palabra: "Gabriel me parece que el último ejercicio pagué para que votaras", ha acabado, por ahora, la discusión.
No es la primera ni va a ser la última discusión entre ambos. La más reciente tuvo lugar cuando Figo tildó a Rufián de "pseudo catalán" y le dijo que tenía "cuatro años más para chupar del bote", en referencia a un asunto fiscal. Este intercambio de ataques se desencadenó después de que Figo apoyara un mensaje de Jaime Lorente hacia Rufián, lo que provocó una respuesta contundente por parte del diputado de ERC. Anteriormente, su enfrentamiento se había producido por una foto en la que Rufián posaba con Pablo Iglesias, a lo que Figo respondió llamándolos "Dos tontos muy tontos."
Hace tiempo ya que Figo no esconde lo que piensa. Ha mostrado simpatía por figuras y partidos de derecha como Ayuso, a la que apoyó en las elecciones y ha sido muy crítico con el gobierno de Pedro Sánchez y sobre todos sus aliados. Pero su némesis de verdad es Gabriel Rufián.