El estudiante de la UNALM que viajó a Arequipa con su pareja y terminó desaparecido más de 200 días en el Colca: el trágico caso Ciro Castillo
Lo que inició como un viaje de exploración terminó convirtiéndose en una de las desapariciones más impactantes en el Perú. Ciro Castillo Rojo, estudiante de Ingeniería Forestal en la Universidad Nacional Agraria La Molina, soñaba con dedicarse a la conservación ambiental. Sin embargo, su travesía junto a su pareja, Rosario Ponce, por el Cañón del Colca, terminó en tragedia.
El 31 de marzo de 2011, ambos partieron rumbo a Arequipa con la intención de recorrer los paisajes de la región. Tras perderse en una zona agreste, Rosario fue encontrada con vida, pero Ciro desapareció sin dejar rastro. Durante más de seis meses, su familia, rescatistas y medios de comunicación siguieron de cerca cada detalle de la búsqueda, hasta que, en octubre de ese mismo año, su cuerpo fue hallado en una de las zonas más inaccesibles del Colca. Su muerte generó diversas hipótesis que hasta hoy siguen en debate.
La llegada a Arequipa y el inicio de la caminata
La pareja arribó a la Ciudad Blanca con la intención de conocer los paisajes naturales del Cañón del Colca, considerado uno de los más profundos del mundo. Según reconstrucciones de los hechos, el 1 de abril de 2011 llegaron a Cabanaconde, un distrito clave en la ruta de ingreso al Colca. Allí, pasaron la noche en un hospedaje antes de comenzar su caminata.
El plan inicial era recorrer la zona de Tapay, pero, sin contar con la experiencia suficiente ni el equipamiento adecuado, se internaron en un terreno de difícil acceso. Con el paso de los días, perdieron la orientación y comenzaron a quedarse sin provisiones. Según el testimonio posterior de Rosario Ponce, la caminata transcurrió sin inconvenientes en los primeros momentos. Sin embargo, con el tiempo, la desesperación se apoderó de ellos al no encontrar la salida del cañón.
La geografía del lugar, caracterizada por acantilados y senderos angostos, complicó aún más su situación. Al no contar con un mapa o una guía, se alejaron de las rutas convencionales, lo que dificultó su ubicación cuando se inició la búsqueda. Sin acceso a alimentos ni abrigo adecuado, su estado físico comenzó a deteriorarse, aumentando el peligro de la travesía.
La desaparición de Ciro Castillo y el inicio de una búsqueda desesperada
El 13 de abril de 2011, al no recibir noticias de su hijo, la familia de Ciro Castillo denunció su desaparición. Las autoridades iniciaron un operativo de rescate con apoyo de la Policía de Alta Montaña, pero la complejidad del terreno dificultó los avances. Cada día sin respuestas aumentaba la incertidumbre sobre lo que realmente había ocurrido en el Colca.
El 15 de abril, un equipo de rescate halló a Rosario Ponce con vida. La joven presentaba signos de deshidratación y debilidad extrema, pero su testimonio generó más dudas que certezas. Aseguró que en algún punto de la travesía se separó de Ciro, sin precisar cómo o por qué. Esta declaración despertó sospechas y dio pie a múltiples teorías sobre su desaparición.
Desde ese momento, la búsqueda de Ciro se convirtió en una misión de alto impacto mediático. Su padre, el doctor Ciro Castillo Rojo Salas, viajó al Colca y se convirtió en el principal impulsor de los operativos. Durante meses, encabezó campañas para hallar a su hijo, exigiendo respuestas y solicitando la intervención de más especialistas.
El hallazgo del cuerpo de Ciro Castillo Rojo
Después de más de 200 días de búsqueda, el 20 de octubre de 2011, un grupo de rescatistas encontró el cuerpo sin vida de Ciro Castillo en una zona de difícil acceso del Colca. Se encontraba a más de 1,000 metros de profundidad, lo que sugería una caída desde gran altura.
Las pericias forenses indicaron que el joven presentaba múltiples fracturas, compatibles con una caída. Sin embargo, esta versión no convenció a todos. Su padre y algunos investigadores privados pusieron en duda la hipótesis oficial, señalando que no se encontraron signos evidentes de una caída reciente, y planteando la posibilidad de otro desenlace.
El caso pasó a manos del Ministerio Público, que tras meses de investigación concluyó que no existían pruebas suficientes para determinar que su muerte fue producto de un crimen. Pese a ello, muchas incógnitas permanecieron sin respuesta, y la controversia sobre lo ocurrido nunca desapareció del todo. El caso Ciro Castillo Rojo marcó un precedente en el país