Hallan en China un 'oasis de vida' que sobrevivió a la peor extinción de la Tierra hace 252 millones de años
La extinción masiva del Pérmico, conocida como la Gran Mortandad, tuvo lugar hace 252 millones de años y provocó la desaparición de cerca del 80% de las especies en la Tierra. No obstante, un estudio reciente publicado en Science Advances ha demostrado que ciertos ecosistemas lograron resistir esta crisis biológica. Investigadores en China descubrieron un refugio ecológico en la cuenca de Turpan-Hami, donde algunas especies de plantas consiguieron sobrevivir a las condiciones extremas que afectaron tanto a los océanos como a la fauna terrestre.
Este descubrimiento contradice la idea de una extinción total y sugiere que, en determinadas regiones, la biodiversidad continuó evolucionando. La estabilidad climática en este refugio habría permitido la existencia de bosques de gimnospermas y helechos, lo que favoreció una rápida recuperación ecológica en comparación con otras áreas afectadas por el evento.
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Fósiles en China revelan que algunas plantas resistieron la extinción masiva del Pérmico
La investigación, liderada por la Universidad Normal del Noroeste, se basó en el análisis de capas de roca en la región de Xinjiang, China. Estas formaciones contienen fósiles de esporas y polen que indican que las plantas no solo lograron sobrevivir, sino que su transición fue gradual y no a través de un colapso repentino.
Según Wan Yang, profesor de geología en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Missouri, “al menos en este lugar, no vemos una extinción masiva de plantas”. Esto coincide con otros hallazgos en África y Argentina, donde la vegetación parece haber resistido mejor el impacto de la crisis biológica en comparación con los ecosistemas marinos.
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Los expertos explican que las plantas contaban con adaptaciones naturales que facilitaron su supervivencia, como semillas resistentes y estructuras subterráneas capaces de soportar períodos de estrés ambiental. Además, el clima semihúmedo de la región y la presencia de lagos y ríos favorecieron la persistencia de la vegetación.
La extinción del Pérmico: cuando la Tierra se convirtió en un infierno de fuego y gases tóxicos
El evento de extinción del Pérmico fue impulsado por una serie de erupciones volcánicas masivas en la región de Siberian Traps, que liberaron grandes cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera. Se estima que los niveles de CO₂ alcanzaron 2.500 partes por millón (ppm), muy por encima de los 425 ppm actuales. Este aumento aceleró el calentamiento global y la acidificación de los océanos, lo que resultó en la desaparición de numerosas especies marinas.
Sin embargo, el impacto en los ecosistemas terrestres fue más desigual. Mientras que en el centro de Pangea las condiciones se volvieron extremadamente secas y hostiles, las regiones cercanas a los polos y con acceso a fuentes de agua experimentaron cambios más graduales. Esto permitió que algunas comunidades vegetales lograran adaptarse y persistir, desempeñando un papel clave en la reconstrucción de los ecosistemas en el Triásico temprano.