John Roberts, presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, hace frente a Trump y rechaza pedido de destituir a juez
El presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Roberts, llamó la atención a Donald Trump por pedir la destitución del juez James Boasberg, quien bloqueó temporalmente las deportaciones de un grupo de venozalos presuntamente miembros de la banda del Tren de Aragua.
"Desde hace más de dos siglos ha quedado establecido que la destitución no es una respuesta apropiada a un desacuerdo sobre una decisión judicial. El proceso normal de revisión de apelaciones existe para ese propósito", señaló Roberts en un comunicado.
Trump había atacado al juez Boasberg llamándolo "alborotador y agitador" y un "lunático de la izquierda radical". A través de su cuenta en Truth Social, el representante republicano pidió que sea destituido, una amenaza que no fue bien recibida por el presidente de la Corte Suprema.
Esta no es la primera vez que el mandatario estadounidense arremente contra el sistema de justicia por darle la contraria a sus medidas. Bajo la excusa de que está realizando lo que "los votantes querían que hiciera" viene adoptando decisiones cuestionadas por autoridades y jueces.
"Gané por muchas razones, con un mandato abrumador, pero la lucha contra la inmigración ilegal pudo haber sido la razón principal de esta histórica victoria. Solo hago lo que los votantes querían que hiciera", sostuvo.