El Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento ( Cimcyc ) está en un precioso edificio blanco dentro del campus universitario de Cartuja, en Granada . Es un lugar donde ejercen su trabajo más de 150 profesionales y donde se desarrollan más de 25 grupos de investigación. Su tarea no suele salir a la luz, pero este martes 1 de abril sí que ha ocurrido porque ha tenido una visitante ilustre: la Reina de España, Letizia Ortiz . Ha acudido para la presentación de la Cátedra de Psiconeurobiología Clínica , un concepto que parece complicado pero que tiene aplicaciones prácticas muy terrenas. Pionera no sólo en España sino en el mundo, la cátedra fomenta tesis doctorales en campos como el dolor crónico, la diabetes 2 o el metabolismo, entre otros. Las visitas reales siempre acarrean bastante trajín, mucha movilización: un montón de policías, también un buen número de periodistas acreditados, muy abundante personal de seguridad y, al margen de todo lo anterior, curiosos. Incluso en un lugar tan apartado como ese edificio blanco se agruparon entre veinte y treinta personas , la mayoría estudiantes, para aplaudir a la reina a su llegada, un gesto que ella agradeció expresivamente. En la puerta la esperaban un buen número de autoridades: el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández ; los consejeros de Universidades y Fomento de la Junta de Andalucía, José Carlos Gómez y Rocío Díaz , respectivamente; la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo ; o el rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado , entre otros. Ha sido este último quien ha abierto el acto con un discurso en el que ha alabado la trayectoria de una universidad próxima a cumplir cinco siglos de historia –fue Carlos V quien la impulsó- y que en la actualidad es «un modelo de excelencia» valorado en los principales rankings de España y Europa, sobre todo, pero no sólo, en el ámbito investigador. Pero tanto como eso o más ha destacado su papel como «universidad ciudadana, consciente de lo que tiene que dar a la sociedad y muy ligada a la historia de esta ciudad». Mercado, antes del acto, ha sido preguntado sobre la convivencia entre universidades públicas y privadas y ha dicho que lo fundamental no es de dónde proceda su capital «sino que busquen la excelencia». María Ruz , directora del Cimcyc, ha entrado en esas aplicaciones prácticas ya mencionadas de lo que se hace entre los muros del edificio blanco. Ahí dentro, ha afirmado, «ponemos el foco en el cambio y la evolución de la mente humana y en sus aplicaciones», lo que se traduce en investigaciones sobre desigualdad social, violencia de género, sexología, trastorno del sueño, ayuda a mayores o a personas con disfunción sensorial… El Cimcyc, ha añadido, busca «una investigación transversal» y apuesta por la definición que ha dado a la palabra excelencia: «La ciencia bien hecha , la que da soluciones apoyadas por datos», en contraposición con la pseudociencia, a la que obviamente combate. Santiago Navarro , director de la cátedra que ahora se presenta, ha puesto el acento en que no es sólo pionera en España sino en el mundo y que espera que eso contribuya a que tenga un gran impacto en la sociedad. Al igual que Mercado y Ruz, ha agradecido la presencia de la Reina Letizia y también el impulso de las administraciones, que están juntas en el impulso y la promoción de estas actividades.