Transparencia en infraestructura pública: el vaso medio vacío
El pasado 15 de mayo, la Iniciativa para la Transparencia en Infraestructura CoST Costa Rica presentó los resultados del Tercer Índice de Transparencia en el país. Este es una herramienta de CoST, organización global sin fines de lucro que promueve la transparencia en infraestructura pública, y de la cual Costa Rica es miembro activo desde 2017.
Nuestro país alcanzó una nota de 67 puntos sobre 100: la más alta entre los países evaluados, y tuvo una mejora de 20 puntos respecto al año 2021, cuando se aplicó por primera vez. Pero más que celebrar el avance, conviene reflexionar sobre lo que aún falta por hacer.
El índice evalúa cuatro dimensiones clave y es ahí donde surgen alertas importantes, porque la transparencia, más allá de un concepto de moda, debe importarnos a todos: a los funcionarios públicos, llamados a cumplir la ley y publicar datos; a los jerarcas, para que incorporen herramientas globales que faciliten una gestión abierta; a la prensa, como puente entre la información técnica y la ciudadanía, y a los ciudadanos, quienes, con nuestros impuestos, construimos este país.
Cuando se trata de decisiones sobre infraestructura pública, el acceso a información clara nos permite preguntar, cuestionar y proponer.
Una de las mejoras más notables ocurrió en la dimensión de normativas. Pasamos de 30 puntos en 2021 a 70 en 2025, gracias a la aprobación de la Ley General de Contratación Pública N.º 9986, su reglamento, y a la Ley Marco de Acceso a la Información Pública N.º 10554, con su reglamento en construcción. La obligatoriedad del uso del Sicop como plataforma única marca un hito en la estandarización de los procesos de contratación, lo que favorece la trazabilidad.
Sin embargo, esto no ha calado del todo. Muchas instituciones aún no publican datos sobre infraestructura pública de forma proactiva. Tampoco hay protocolos institucionales claros para lograrlo. Y lo más preocupante: más allá de la queja, los ciudadanos no tienen espacios reales para incidir. Se necesitan mecanismos de participación que consideren sus propuestas e inquietudes.
Así las cosas, el vaso sigue estando medio vacío en materia de transparencia. CoST Costa Rica puede ser ese brazo técnico que permita identificar dónde están los puntos de mejora y dar luces sobre qué debe reforzarse, pero el Estado y sus tomadores de decisiones deben hacer que esas propuestas se conviertan en acciones concretas.
Los resultados completos del estudio se encuentran en nuestro sitio web: https://costcostarica.org/informes/
costarica@infrastructuretransparency.org
Marisol Castro González es gerente país de CoST Costa Rica.