La increíble historia del colombiano que fingió ser príncipe de Arabia Saudita, robó 8 millones y cayó por comer cerdo
Durante más de tres décadas, Anthony Gignac logró mantener una elaborada farsa al hacerse pasar por un supuesto príncipe saudí. Este individuo ideó un sofisticado esquema de fraude internacional que le permitió estafar a múltiples inversores y organizaciones alrededor del mundo, logrando apropiarse de más de US$8 millones.
La ostentosa vida criminal de Anthony Gignac, caracterizada por autos de alta gama, joyas de lujo y cuentas bancarias millonarias, culminó en 2019 con su captura. Durante años se hizo pasar por Khalid Bin Al-Saud, autoproclamándose como el “futuro sultán”, una identidad falsa que utilizó para sostener un elaborado engaño.
¿Quién es Anthony Gignac?
Originario de Colombia, Anthony Gignac fue adoptado a los siete años por una familia en Michigan, Estados Unidos. Desde una edad temprana, mostró una inclinación por la impostura: a los doce años ya afirmaba ser hijo de un príncipe saudí para obtener privilegios, como acceder a vehículos de lujo en concesionarias.
A los 17 años inició formalmente una trayectoria delictiva utilizando identidades falsas vinculadas a la realeza saudí o de Medio Oriente. Este patrón le permitió engañar a bancos, emisoras de tarjetas de crédito, inversionistas y comerciantes. A lo largo de su carrera criminal fue detenido en al menos once ocasiones.
En 1991, el diario Los Angeles Times lo bautizó como el “Príncipe del Fraude”, luego de que se descubriera que acumulaba lujosas cuentas en hoteles y servicios de limusina que prometía serían cubiertas por la familia real saudí. Tras ser desenmascarado, fue condenado a dos años de prisión.