Más de dos años después de su primera parada cardiaca con el Córdoba, el ya exfutbolista Dragi Gudelj afronta una nueva etapa llena de «hambre, ambición e ilusión por lo que viene». El serbio organizó el pasado fin de semana en La Carlota su primer campus. Sigue siendo un ídolo entre los más pequeños y una figura clave del cordobesismo actual. Junto a ABC repasa su situación actual y sus propósitos para el próximo curso con la espinita siempre clavada de no poder ser futbolista. -¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con niños en su primer campus? -Muy bien. Como ya sabéis empiezo mi carrera como representante y estoy sacándome el título para director deportivo, pero este campus lo quería hacer sobre todo porque muchos padres me estaban preguntando cuándo venía a Córdoba porque los niños me quieren ver. Me llamó tanto la atención que decidí hacer un campus, para disfrutar con los más pequeños y pasar unos días bonitos en Córdoba. -Y disfrutar del fútbol desde otra perspectiva... -Sí, es muy bonito ver a niños que me recuerdan a mí cuando era pequeño y mis padres me llevaban al campus. No se querían ir de lo bien que se lo estaban pasando. -Dos años y medio después de su parada cardiaca en pleno partido, ¿cómo se encuentra mentalmente? -Sinceramente, una parte de mi corazón se ha apagado al dejar de ser futbolista y es muy difícil recuperarla. Dejar de ser futbolista en el mejor momento de mi carrera es duro. Cualquier cosa que haga a partir de ahora no va a llenar ese vacío. Siempre hay cosas buenas por hacer, cosas bonitas por experimentar, pero es muy difícil encender la parte que ya está apagada. Creo que es normal. Vosotros sabéis cuánto me gustaba jugar, el momento en el que estaba...Lo bueno es que tengo muchas ganas de lo que viene, ambición por mejorar y la vida sigue. Esas pequeñas cosas las estoy usando en esa parte de mi corazón que me falta. Me ayuda a crecer en otros aspectos de la vida, donde quiero mejorar. -¿Qué planes tiene Gudelj para esta temporada? -Me lo estoy tomando todo con tranquilidad, quiero mejorar cada aspecto de mi vida. Ya me conocéis, tengo muchas ganas de lo que está por llegar, pero sí tengo un futuro claro en un plazo corto. Estoy mejorando cada día ene se aspecto y en poder estar al otro lado en un partido de fútbol, ya sea como representante o futuro director deportivo. -¿Le veremos este año en un entrenamiento del Córdoba junto a Iván Ania? -Todos sabemos que Ania es un entrenador espectacular, una persona humilde, buena y estoy feliz de que el Córdoba tenga un entrenador tan importante en esta época. Se lleva muy bien con el club y los jugadores le quieren. Yo también le tengo un cariño especial, me llevo muy bien con él y estoy feliz de que le vaya bien. Os puedo decir que esto es solamente el inicio de una carrera muy bonita como entrenador. -¿Le gustaría estar ligado al Córdoba en un futuro? -Como siempre he dicho, yo algún día volveré a Córdoba sobre todo si es por mi parte. Volvería algún día seguro y me gustaría ayudar al club de alguna manera para llevarle a Primera División, que es donde se merece estar la afición y la ciudad. Obviamente es un proceso que no se puede hacer de hoy para mañana, pero es interesante. Ojalá algún día participe en cualquier puesto en el club, me encantaría pero nunca se sabe qué pasará. El Córdoba es un equipo que me lo ha dado todo, soy joven, tengo hambre y estoy feliz por lo que pueda venir. -¿Cómo ha visto al Córdoba esta temporada? -He ido a varios partidos porque obviamente tengo un cariño especial por el club, siempre va a ser mi equipo. Han tenido un año muy bueno y no era fácil al ser el regreso a Segunda División después de cinco años. El nivel se iguala todavía más en esa categoría, pero el equipo ha respondido bien. Hay que tener en cuenta que el primer y único objetivo era mantenerse y se ha logrado con mérito. Hay que seguir y mirar hacia arriba , creo que faltan todavía fichajes, no sé como está el equipo, pero seguro que vamos a tener otro buen año, con la filosofía del club.