Pistoletazo de salida a los trabajos de soterramiento del nudo norte de Castellana entre la calle Sinesio Delgado y el Nudo Norte de la M-30 con el objetivo de mejorar la movilidad y crear un nuevo parque urbano. «Es un día de ilusión, de transformación. Es un día en el que la Castellana se va a transformar en verde», ha expresado esta mañana la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero. Acompañada por la concejala de Chamartín, Yolanda Estrada, ha pedido a los ciudadanos que «nos perdonen por las molestias que podemos ocasionar» y ha asegurado que «daremos toda información posible sobre los desvíos que tienen estos trabajos». «Se trata de una obra de calidad, transformadora y verde, ya que supondrá la plantación de 787 nuevos árboles, que unidos a los ya existentes sumarán más de un millar, y más de 40.000 arbustos. El ámbito contará, además, con juegos infantiles, elementos de calistenia, grandes fuentes, zonas culturales... Es decir, 70.000 metros cuadrados de espacio público que se ha ganado del vehículo para dárselo al peatón y para juntar dos distritos tan importantes como Fuencarral-El Pardo y Chamartín», ha insistido la delegada. Durante la visita, el ayuntamiento ha dado a conocer una recreación del futuro túnel que concentrará el tráfico bajo rasante gracias a la nueva ordenación del espacio. Con una inversión final de 110,2 millones de euros (9,8 millones más que el proyecto básico presentado hace unos meses), el soterramiento, que supondrá la materialización del remate norte del paseo de la Castellana como eje estructurante norte-sur de la ciudad, tendrá una longitud de 675 metros y una anchura de 90 metros a los pies de las cinco torres. El diseño del túnel se ha realizado en dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado existente y poder conservar el mayor número de ejemplares, especialmente los de mayor porte como las coníferas ubicadas en el lateral este. Ese segundo nivel del túnel será el que, en un futuro, permitirá conectar la Castellana con el barrio de Begoña y el nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte salvando el Nudo Norte. En este sentido, el proyecto prevé dejar las infraestructuras preparadas para ejecutar dicha conexión. El nuevo túnel, que permitirá que en la superficie sólo circule el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios, contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. Por su parte, la mencionada futura prolongación dispondrá de un único vano para dos carriles. El proyecto también incluye la intervención en ambos márgenes del paseo de la Castellana, lo que garantizará la conexión con el espacio central generado sobre el túnel. Esos trabajos incluirán la creación de un carril bici bidireccional y segregado, ubicado junto al nuevo parque en su flanco este. Los trabajos en el lateral oeste contemplan la pavimentación de la acera pública que limita con el conjunto de las cinco torres y la renovación de la calzada que recorre esta vía en sentido norte-sur y que constará de dos carriles de circulación y un área de aparcamiento en línea. Por su parte, en el lateral este, que tendrá dos carriles (sur-norte), uno de ellos exclusivo para bus, y una banda de aparcamiento en línea, también se renovarán la acera y la calzada, lo que incluirá el establecimiento de diferentes pasos de peatones y marquesinas de autobús. Además, se realizarán mejoras en las calles transversales de Daniel Vázquez Díaz, Manuel Caldeiro, Andrés Manjón y Viejas. Con la finalidad de minimizar el impacto de las obras en la movilidad de la zona, se va a poner en marcha un dispositivo que contará con el despliegue de efectivos de Policía Municipal y Agentes de Movilidad para satisfacer las necesidades en materia de circulación que se puedan registrar en el entorno. El proyecto se ejecutará en dos fases. La primera fase de estas obras se alargará hasta el 3 de agosto. Durante este periodo, se ocupará un carril de la vía de servicio lateral del paseo de la Castellana, en el margen de las fincas impares (sentido norte-sur), frente al Hospital La Paz y la Torre Moeve. «Quizá a partir del 4 de agosto, cuando comiencen las obras en el túnel y se corten esos dos carriles, se producirán las principales afecciones al tráfico. En la superficie van a caer dos carriles de sentido norte-sur y tres de sentido sur-norte. Con los mencionados carriles más el transporte público, que siempre recomendamos que se utilice en estos casos, y los desvíos de esta obra, confiamos en que los trabajos generen las mínimas molestias posibles», ha expresado García. En cuanto a los plazos de las obras del propio túnel, «serán previsiblemente hasta diciembre de 2026». «Es el futuro. A través de estas dos actuaciones, Parque Castellana y Parque Ventas , vamos a seguir en esa forma de hacer obras y de ganar espacio para el peatón en en toda la ciudad de Madrid».