Omar y Zoraida, los protagonistas de la leyenda que rodea a este castillo de vistas espectaculares
De estilo gótico, esta fortaleza situada en Jaén se edificó entre los siglos XIII y XIV y, desde 1965, es Parador Nacional de Turismo
La historia de un vecino de un pequeño pueblo de Burgos que construyó... su propio castillo
Muchos de los castillos que jalonan nuestra geografía, además de su legado arquitectónico que atrae a muchos visitantes, aguardan historias y leyendas que, comprobables o no, le otorgan un halo de misterio que aumenta el interés por conocerlos de cerca.
Es el caso del impresionante castillo de Santa Catalina, en Jaén. Se trata de una fortificación de carácter defensiva situada estratégicamente en un cerro que regala unas vistas espectaculares y desde el que se divisa la capital jiennense. De estilo gótico, se edificó entre los siglos XIII y XIV y, desde 1965, es Parador Nacional de Turismo.
Durante la Guerra de Independencia, el castillo fue utilizado como baluarte de las tropas napoleónicas, actividad que motivó la visita al establecimiento en 1970 del general y político francés Charles de Gaulle, interesado en documentar el histórico conflicto.
Una de las leyendas que alberga esta construcción tiene como protagonistas a Omar y Zoraida. Hace muchos años, Jaén era gobernada por el noble Omar, hombre de grandes virtudes y que residía en el castillo. Omar, dicen, logró casarse con una mujer de extraordinaria belleza llamada Zoraida. Y estaban muy enamorados.
Trágico final
Felizmente casados, un buen día Omar salió de la fortaleza, como en otras ocasiones, para bajar a la ciudad y solventar algunos asuntos. Nunca más regresó. Zoraida, preocupada, pidió que le buscasen. Rastrearon el monte y la ciudad. Hasta que dieron con el cuerpo ensangrentado y sin vida de Omar en un lugar cerca del castillo.
El castillo se vistió de luto y Zoraida, que no podía soportar el dolor en su corazón, deambulaba triste y desolada. Hasta que un día encontraron su cuerpo sin vida en el mismo lugar donde hallaron asesinado a su esposo. Y, dice el final de la leyenda, que en ese momento comenzó a brotar el manantial de agua en el lugar conocido hoy como fuente de Caño Quebrado, agua que se interpretó como las lágrimas de Zoraida.
Actualmente, tanto el castillo como la fuente son visitados y admirados por agradecidos turistas, que leen acerca de la leyenda protagonizada por Omar y Zoraida. De hecho, todavía a día de hoy se dice que hay noches en las que se aparecen dos figuras, completamente abrazadas, camino del castillo.