Las razones del creciente sentimiento de soledad en la población, sus consecuencias y cómo afrontarlo
La soledad, o la desconexión social, puede transformarse en un problema profundo de salud pública, sobre todo por su impacto en niños, niñas y adolescentes. Un reciente informe publicado por la Organización Mundial de la Salud, reveló que entre el 17% y el 21% de las personas entre 13 y 29 años han declarado sentirse solas, con las tasas más altas entre los adolescentes.
A pesar de que el mundo de hoy es uno hiperconectado gracias a la digitalización, las cifras prenden las alarmas. “Por primera vez plantea tajantemente que la desconexión social es un problema de salud pública”, señaló sobre las conclusiones de la OMS, en diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, Alejandra Fuentes, académica de la escuela de Salud Pública de nuestra casa de estudios.
“No es un síntoma individual, sino más bien un indicador estructural de la forma en que hoy la sociedad se está organizando”, puntualizó.
Entre causas estructurales, como la composición urbanística de las ciudades; y culturales, como la posmodernidad que “ha debilitado los vínculos tradicionales”, la experta advierte sobre los jóvenes en específico. “La tecnología que existe, implica muchas veces que hay mucho menos diálogo directo entre ellos, hay mucha más mensajería vía Whatsapp o incluso audios, pero no un diálogo”, indicó.
Soledad y uso de tecnología. Imagen referencial.
“Que haya tanta digitalización, pero que realmente no haya muchas veces una comunidad real, sino que está digitalización sea un poco desconectada, los dispone también a una mayor vulnerabilidad”, advirtió.
A la vez, Fuentes enfatizó en las implicancias de esta realidad: “Parte de nuestro desarrollo, el convertirnos en personas, tiene que ver con la interacción que tenemos con los otros”.
“Entonces, la desconexión social nos lleva a no solamente estar desconectados con otros en términos de no tener diálogos, sino también a que tengamos interacciones o vínculos que se van empobreciendo. Esto nos lleva a tener sentimientos muchas veces de soledad”, explicó.
“Esto tiene consecuencias en términos de aumento del estrés, aumento del cortisol, también aumento de emociones que se podrían considerar que tienen efectos negativos”, agregó Fuentes.
1 de cada 6 personas a nivel mundial están afectados por aislamiento o soledad, señala 1er Inforne Mundial sobre Soledad y Aislamiento Social de la OMS. Ministra de Salud @ximenaguilera (integrante Comisión) junto a representante de OPSOMS @GEscalanG participan en lanzamiento pic.twitter.com/cHTn5kbaNo
— OPS/OMS Chile (@opsomschile) June 30, 2025
La académica profundizó aún más respecto de las consecuencias. “Hay aumentos de riesgos físicos por el acrecentado sentimiento de soledad, como enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2, mayor mortalidad. También hay impacto en la salud mental en términos de depresión, pero también aumento de la ansiedad y de la de la ideación suicida”, detalló.
Asimismo, “algunos costos sociales que son importantes, especialmente en este grupo, los jóvenes, que es un menor rendimiento escolar, también mayor deserción escolar. También exclusión laboral, que se puede asociar con menor productividad”, señaló la especialista.
Cómo afrontar el problema creciente
Ante este escenario, la OMS propuso una hoja de ruta que contempla cinco pilares: políticas, investigación, intervenciones, mejora en la medición y compromiso público. Esto, con el fin de reforzar la conexión social en el mundo.
Pilares con los que coincide Alejandra Fuentes, quién además relevó la importancia de tener presente el factor cultural y “cómo, en qué sentido, elementos del territorio, como los diseños urbanos, pueden favorecer o pueden ser una barrera para que se produzca más conexión social”.
Alejandra Fuentes, académica de la escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile.
“El rol que tienen ahí también las distintas instancias de gobiernos locales, incluido por supuesto el sistema de salud, el sistema educativo, son fundamentales para generar comunidades”, reflexionó, remarcando que estas deben ser “intergeneracionales”.
En cuanto a lo último, la también integrante de la Red Transdisciplinaria sobre Envejecimiento de la U. de Chile subrayó que “en nuestra sociedad, que está envejeciendo a pasos gigantescos, se pueden dar muchas oportunidades para fomentar la conexión intergeneracional. Porque la conexión social no solamente es con tu propia generación, sino que tiene que haber una conexión social también con distintas generaciones”.
De la soledad a la conexión social. La OMS ha declarado la soledad y el aislamiento social como una crisis de salud pública por su impacto directo en nuestra salud.
Construir lazos, escuchar y acompañar también es parte del cuidado.Revisa el informe https://t.co/p01aoNcKGi pic.twitter.com/oIuqAzaZ1m
— Ministerio de Salud (@ministeriosalud) July 4, 2025