La Audiencia Nacional condena a 80 años al cerebro del “caso Nummaria”, a 2 años a Imanol Arias y absuelve a Ana Duato
La Audiencia Nacional (AN) condena al cerebro del "caso Nummaria", el asesor fiscal y contable Fernando Peña, a un total de 80 años de prisión, impone dos años y dos meses de cárcel para Imanol Arias y absuelve a Ana Duato.
La sentencia, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, considera probado que los dos míticos actores de "Cuéntame cómo pasó" utilizaron, entre 2010 y 2016, las estructuras financieras diseñadas por Peña a través de su despacho Nummaria, con el fin de evitar tener que tributar sus capitales en España.
En el caso de Arias, su pena ha sido fruto de un pacto de conformidad con la Fiscalía Anticorrupción, después de que admitiese a la Justicia que defraudó a Hacienda dos millones de euros en el IRPF en los ejercicios fiscales de cuatro años (2010-2014).
El actor reintegró a las arcas de la Agencia Tributaria 2.225.973 euros de la deuda, más los intereses de demora y responsabilidad civil, y, consecuentemente, el Ministerio Público rebajó su petición de condena a los 2 años y dos meses de prisión que es la ahora le ha impuesto la Sección Segunda de la AN.
Ha quedado acreditado que Arias realizó, a través de los servicios de asesoría en materia tributaria que le brindaba Peña, una maniobra de ocultación para eludir el pago total del IRPF que le correspondería por las rentas que percibía de los servicios que prestaba como actor.
Esta "maquinación fraudulenta" consistió en la utilización de un entramado de sociedad interpuestas y, al mismo tiempo, en el uso fraudulento de la figura de la renta vitalicia para "mejorar la tributación" de una parte de sus ganancias.
La Sala estima que se hizo bajo la voluntad de ocultar a la Agencia Tributaria que se trataba de percepciones económicas por trabajos profesionales de Arias, que deberían haberse tributado como rentas del trabajo IRPF, y no a través de la cesión de derechos económicos a sociedades y renta vitalicia.
En cuanto a Duato, los magistrados la absuelven por la duda razonable de que conociese que estaba incumpliendo con sus deberes tributarios, una circunstancia que no dan por suficientemente acreditada.
En este sentido, el fallo señala que "no se ha acreditado que Ana Duato sea una empresaria, sino que se trata de una actriz", y, por ello, "pese a que pueda figurar como parte de determinadas sociedades, no se ha acreditado que realizara funciones propias de un empresario", ni que "tenga unos conocimientos empresariales superiores a los de un ciudadano medio".
Duato, según resuelve la AN, no llevó a cabo una "eliminación o disminución drástica del pago de impuestos", sino que redujo la "cuota tributaria que pagaba". Para los jueces este movimiento es "compatible" con que ella creyese que su asesor fiscal había realizado "una operación legítima" y no que hubiese acudido a "un sistema de simulación negocial que distorsionaba la realidad del hecho imponible", como realmente sucedió.
Según explica la sentencia, ha quedado probado que la actriz declaró sus ingresos íntegros en los ejercicios del IRPF de 2010, 2011 y 2012 y que solamente tributó por el 40%, ya que la cantidad restante fue declarada renta vitalicia, obteniendo una reducción del 60% en la carga impositiva.
Respecto a los ejercicios fiscales posteriores, indica que, a partir de 2014 y a raíz de una inspección que le abrió la Agencia Tributaria, dejó de emplear la vía de la renta vitalicia. Duato, entonces, decidió cambiar la forma de disminuir el importe de lo que le correspondería pagar del IRPF por sus ingresos, pero lo hizo de una forma que no superó el umbral de los 120.000 euros que fija la ley para incurrir en un delito fiscal.
También queda libre de cargas penales su marido, el productor Miguel Ángel Bernardeu, al igual que otros 19 acusados, entre ellos varios trabajadores del despacho Nummaria.
En cambio, la Sala impone al asesor fiscal de ambos una condena que alcanza los 80 años de cárcel por los delitos de defraudación, estafa procesal, falsedad en documento mercantil y insolvencia punible, entre otros, y considera a Peña "cooperador necesario" de los delitos contra la Hacienda pública que cometieron, siguiendo sus consejos, los dos actores condenados.