De CFO a CEO: un salto cada vez más natural
Por Erick Dubon, Consultor de soluciones principal
erick.dubon@sap.com | https://www.linkedin.com/in/erick-dubon-a1777a41/
Durante mucho tiempo, los directores financieros fueron vistos como los guardianes de los números: cautelosos, meticulosos y enfocados en la eficiencia. Hoy, ese perfil está cambiando. No solo están involucrados en decisiones estratégicas clave, sino que también están liderando transformaciones profundas dentro de sus organizaciones. La figura del CFO ha evolucionado —y lo sigue haciendo— hasta convertirse en un perfil que, cada vez más, encaja perfectamente en el rol de director general.
Esta transformación no es casual. La turbulencia económica de los últimos años obligó a los directores financieros a salir del terreno seguro de los informes y las métricas para estar al frente de conversaciones complejas con juntas directivas, inversionistas e incluso con los medios. Quienes supieron manejar estos escenarios no solo ganaron visibilidad, también demostraron habilidades de liderazgo, visión y resiliencia. Y es justo ahí donde comienza el camino hacia el máximo puesto ejecutivo.
Pero este no es un camino para todos. Pasar de CFO a CEO implica una serie de cuestionamientos personales: ¿Estoy preparado para liderar desde la incertidumbre? ¿Tengo la energía y la claridad para inspirar a un equipo diverso? ¿Sé comunicar una visión que vaya más allá de la eficiencia y abrace la innovación, la cultura y el propósito?
Muchos directores financieros ya tienen las bases. Han liderado proyectos complejos, navegado por crisis con temple y, sobre todo, desarrollado un pensamiento estratégico que va más allá de los estados financieros. Sin embargo, hay dimensiones que aún requieren trabajo: el entendimiento profundo del cliente, la capacidad de movilizar a otros líderes, el desarrollo de una marca personal auténtica y visible.
He acompañado a muchas organizaciones en sus procesos de transformación financiera con soluciones de SAP Concur. Y algo que he aprendido es que los mejores líderes financieros no se limitan a optimizar recursos. Se atreven a cuestionar el statu quo, conectan con las personas detrás de los datos y entienden que el verdadero valor está en anticipar el futuro, no en controlar el pasado.
Convertirse en CEO no es solo una promoción; es un cambio de mentalidad. Se trata de ver la organización como un todo vivo, que necesita visión, empatía y, sí, también valentía. Es un reto enorme, pero para quienes lo asumen con convicción, también puede ser la oportunidad más significativa de sus vidas.
Si estás en ese punto de tu carrera —o te interesa reflexionar hacia dónde puede evolucionar tu rol como líder financiero— te invito a conocer más en nuestro más reciente informe de la serie CFO Insights de SAP Concur. Es un recurso creado especialmente para quienes buscan liderar más allá del balance.