La Policía Nacional ha detenido a una estafadora que ofertaba alquileres en la ciudad de Alicante y cobraba una señal a través de cómplices « mulas bancarias » en varias provincias, que luego bloqueaban los contactos con los clientes engañados. Se ha descubierto que se hizo así con al menos 11.717 euros y hay otra arrestada, una de sus colaboradoras para percibir los fondos. La investigada tiene 30 años y hasta que se ha destapado su negocio fraudulento logró consumar una decena de operaciones . Los agentes han podido identificar a otras dos mujeres relacionadas con la trama, ambas residentes en otras provincias, tal como ha informado la Jefatura en un comunicado. La investigación se inició a raíz de una serie de denuncias que, bajo las mismas premisas, daban cuenta de estafas relacionadas con el alquiler de viviendas en Alicante ofertadas a través de plataformas on-line donde, las víctimas, iniciaban los contactos con la persona arrendataria a través de una aplicación de mensajería instantánea. Una vez establecido el contacto, el supuesto arrendador solicitaba a los interesados una cantidad económica en concepto de reserva o fianza por la vivienda, instando al interesado atraído por el anuncio que lo abonase, bien mediante transferencia bancaria, bien a través de un conocido proveedor de servicios de pago instantáneo. No obstante, tras recibir la cantidad económica solicitada, cesaban los contactos y los afectados eran bloqueados por el presunto arrendador. De este modo era como, la principal arrestada, captaba a los posibles arrendadores, si bien el dinero transferido por estos no iba destinado a ninguna cuenta a su nombre, sino que, había proporcionado datos de cuentas a nombre de otras personas a las que, previamente, había captado como «mulas» bancarias. Consecuentemente, fruto de las primeras pesquisas policiales, se consiguió detener inicialmente a una de estas personas que fue captada como «mula» para aportar sus datos bancarios, una residente en Alicante y de 38 años de edad y que estaba pasando por una situación de necesidad económica, motivo por el que aceptó una supuesta oferta laboral relacionada con el alquiler de viviendas en la ciudad. En cuanto a los términos de la oferta de trabajo, debía proporcionar los datos de su cuenta bancaria y claves de operación a la captadora, de modo que ella pudiera tener el control de la cuenta y operar libremente, dado que, en su cuenta se recibiría el dinero de los pisos y habitaciones que se ofertaban para alquilar. Posteriormente, tenía que realizar reintegros de cajero en la cuenta y entregárselo a quien la captadora le dijese, a cambio de recibir una prestación económica. Además, según le dijeron al contratarla, también tenía que realizar la limpieza de las viviendas, pero nunca le requirieron hacerlo. De esta manera fue cómo, la captadora, se hizo con los datos bancarios de la «mula» y comenzó a operar en su cuenta, llegando incluso a tener que proporcionarle una copia de su DNI , lo que le confirió más libertad para operar en su nombre. Poco después, la «mula», recibió un mensaje a través de una red social de una persona que le decía que le había estafado 600 euros, por lo que se puso en contacto con la captadora, quien dijo que se encargaría de solventar tal incidencia, si bien a partir de ese momento fue bloqueada y no pudo volver a contactar con ella. Finalmente, la investigación llevó a los agentes hasta la captadora, principal artífice de la estafa quien, desde Alicante, había realizado contactos similares con otras mujeres que también estarían haciendo esta función de «mula» bancaria para ella, concluyendo la operación con su detención y la identificación de otras dos mujeres residentes en otras provincias , también relacionadas con las estafas investigadas.