Ministro Grau defiende declaración jurada en permisos sectoriales: “En ningún caso abre la puerta a la desregulación”
La Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales está lista para ser promulgada, despachada en medio de cuestionamientos por posibles retrocesos en materia medioambiental. Se trata de una iniciativa que impulsó el Gobierno a través del Ministerio de Economía, que busca reducir entre un 30% y un 70% los tiempos de tramitación de permisos sectoriales.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el jefe de cartera de Economía, Fomento y Turismo, Nicolás Grau, explicó que el proyecto utiliza una serie de estrategias para reducir los tiempos de manera significativa, sobre todo en el caso de las pymes y en los proyectos de inversión de menor escala, al mismo tiempo que protege el estándar regulatorio.
Como ejemplo, el ministro Grau señaló que el proyecto permite pasar de la petición de permisos sectoriales de “forma secuencial” a que puedan ser “tramitados de forma paralela” una vez que se da luz verde desde el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
Además, la iniciativa habilita la posibilidad de una declaración jurada que reemplaza un permiso en contexto de bajo riesgo para 50 de 400 autorizaciones. “Por un lado las pymes, que van a ser las grandes usuarias de estas declaraciones juradas, van a ir más rápido porque van a poder ir con una declaración jurada y las grandes empresas van a ir más rápido porque, a pesar de que la mayoría de sus permisos no van a estar en declaración jurada sino que van a seguir siendo autorizaciones, van a estar revisadas por funcionarios públicos que ahora si van a tener tiempo”, dijo Grau.
Sobre los cuestionamientos a la posibilidad de tramitar proyectos con declaración jurada, que podrían generar laxitud en materia medioambiental, el secretario de Estado planteó que “cualquier proyecto de inversión que tenga un impacto ambiental relevante tiene que pasar por el SEA y la lógica del SEA, que no toca este proyecto (…) es que todos los aspectos importantes en materia ambiental y también en materia de impacto a los seres humanos deben ser debidamente salvaguardados para efectos de obtener el servicio ambiental. Todos los permisos que vienen a posterior, que son los que se denominan sectoriales y que sí están regulados por este nuevo marco que estamos generando, tienen que ser respetuosos de lo que haya definido el RCA, que es el permiso ambiental”.
En cuanto a cómo se salvaguarda que este mecanismo no implique un “relajo de los estándares”, el ministro aseguró que: “Los permisos sectoriales, a diferencia de la parte ambiental no es que sea un (solo) permiso, las empresas tienen que pedir decenas de permisos. En el caso de los grandes proyectos de inversión tienen que pedir miles de permisos sectoriales (…) nunca va a suceder que una declaración jurada te permita realizar el proyecto, una declaración jurada se va a sumar a muchas otras autorizaciones que tu vas a necesitar. Lo que nosotros hacemos es que, por ejemplo, cuando habilitamos una declaración jurada lo hacemos en una parte, pero después ese mismo proyecto, para el mismo tema muchas veces se tiene que pedir otra autorización más adelante y esa la dejamos en autorización no la pasamos a declaración jurada. Entonces nunca va a suceder que un aspecto importante que tenga que ser evaluado de ese proyecto simplemente para el baste una declaración jurada”.
Asimismo, sostuvo que este proyecto contempla sanciones para quienes hagan trampa en la declaración jurada: “Puede terminar en la cárcel. Además, está la fiscalización posterior y si se identifica que alguien presentó mal un antecedente inmediatamente se le quita la autorización, y si aquello tuvo dolo esa persona puede tener consecuencias penales. La ley salvaguarda muy bien el hecho de que la inclusión de declaraciones juradas en ningún caso genere o abra la puerta para desregulación”.
Sobre la preocupación que ha generado esta arista, el ministro Grau aseguró que ha tenido reuniones con varias organizaciones ambientales y que a su juicio “una de las cosas que ocurre en esto es que no necesariamente hay total comprensión de cómo funcionan los permisos sectoriales, la gente piensa que un permiso sectorial es uno, entonces dicen ‘chuta, va a ser un permiso y justo ese va a quedar en declaración jurada, entonces, el que tu puedas desarrollar un proyecto va a depender solo de una declaración jurada’, eso nunca pasa, por eso, nuestro proyecto reduce los tiempos entre un 30% y un 70%, si todo pasara a declaración jurada los tiempos se reducirían en un 100%”.