Alberto Aizawa, el peruano que trabajó durante 20 años en una fábrica de concreto y hoy triunfa con su empresa automotriz en Japón
Alberto Aizawa, presidente de Aizawa Corporation, es hoy uno de los referentes de éxito entre los peruanos residentes en Japón. Su historia, sin embargo, comenzó con momentos muy difíciles en su país natal. En entrevista con Milagros Leiva desde el canal de YouTube 'Vida y Milagros', Aizawa confesó que dejó el Perú en medio de una profunda crisis económica, endeudado con amigos, bancos y cooperativas por una suma que ascendía a 36 mil dólares.
Con dolor, pero decidido a cambiar su destino, emigró a Japón dejando atrás a su familia y comenzando desde cero en un país completamente ajeno. Trabajó durante más de dos décadas en una fábrica de concreto y, pese a las adversidades, se mantuvo firme, guiado por los valores que su padre le inculcó: “Nunca manches el apellido, el apellido siempre tienes que honrarlo”, relató con emoción durante la entrevista. Ese principio marcó su camino y hoy es parte fundamental del legado que transmite a su hijo y a su comunidad.
Aizawa Corporation: empresa familiar forjada con esfuerzo
Tras años de sacrificio, Alberto Aizawa decidió emprender junto a su hijo Masao. Iniciaron con la compra y venta de autos y, poco a poco, expandieron sus operaciones hacia el sector asegurador y el inmobiliario. Así nació Aizawa Corporation, un holding familiar que hoy es símbolo de esfuerzo y superación entre los peruanos en el extranjero. El mismo Aizawa destacó que su éxito es compartido con su hijo y su equipo, y que el trabajo conjunto ha sido clave en el crecimiento sostenible de su negocio.
En reconocimiento a esta trayectoria, Aizawa Corporation recibió el Premio Orgullo Peruano 2023 en la categoría “empresa automotriz exitosa”, mientras que Alberto Aizawa fue galardonado como “emprendedor exitoso”. Durante su visita a Lima, fue invitado al programa 'Sintonía Te Ve' con José Santillán, donde habló con orgullo sobre los inicios del negocio y su compromiso con la comunidad peruano-japonesa. “Este premio no solo es nuestro, sino de todos los compatriotas que luchan día a día lejos del país”, expresó durante la ceremonia.
Un legado de familia, comunidad y gratitud en Japón
Actualmente, Alberto Aizawa disfruta del fruto de su esfuerzo rodeado de su esposa, su único hijo y sus nietos. Aunque su vida se desarrolló lejos del Perú, jamás olvidó sus raíces ni dejó de lado el valor de la familia. “Yo amo a mi familia”, confesó emocionado en la charla con Milagros Leiva, en la que también reflexionó sobre lo duro que fue dejar el país para perseguir un futuro mejor. Aizawa no solo construyó una empresa, sino un legado que honra a su apellido y al sueño de sus padres.
Más allá del éxito económico, su historia es un ejemplo de resiliencia para la diáspora peruana. Hoy, desde Japón, Aizawa continúa inspirando a nuevos emprendedores con un mensaje de perseverancia y humildad. Su presencia en plataformas digitales, programas de televisión y entrevistas en medios, es una muestra del impacto positivo que puede generar una historia de vida forjada con sacrificio y amor por la familia.