Las citas son para el verano. O al menos eso demuestran los castings de 'Algo que declarar', el nuevo programa de La 1 para conocer al amor de tu vida, eso sí, con la verdad por delante. Dentro de poco, las noches de TVE serán una oportunidad para encontrar el amor con luces y sombras. Y lo harán con un anfitrión de primera: Pablo Chiapella.«He aprendido mucho, lo que vamos a hacer es facilitarles un viaje hacia el amor para hacer de su vida algo excepcional», reconoce el actor y ahora presentador a ABC. El plató está compuesto por un escenario con tres maletas que de varios tamaños. Las maletas son un símbolo de los equipajes que las personas llevan encima por su historia y su pasado. «Los concursantes deben estar dispuestos a mostrar. La maleta pequeña cuenta con un secreto con el que se puede lidiar, pero en la grande hay secretos de vida más fuertes». A lo largo del programa los espectadores podrán descubrir de la mano del buscador los secretos de los candidatos. «Vengo para ayudar a la gente a encontrar el amor de su vida y vengo a hacerlo con mi tripulación. Buscamos atajos en el amor, en la vida real los secretos salen más tarde, aquí los planteamos desde el principio y de ahí se toma una decisión». 'Algo que declarar' no es como otros 'dating shows'. Mientras que en otros formatos la gente trata de esconder las luces y sombras de la vida y simplemente disfrutar de la velada, aquí la verdad va por delante: «La esencia del programa la gente que viene a buscar la pareja vienen dispuestos a abrir mochilas de vida, manías historias del pasado con las que el buscador va a tener que convivir. la gente se abre en canal y confiesa las emociones y el equipaje de la vida». En ocasiones habrá 'mach', en otras no, pero lo que sí que aseguran es un viaje con todos los gastos pagados para todos aquellas parejas que quieran ir más allá. «Yo no voy con ellos», afirmaba Pablo Chiapella. En cada emisión, el espectador se encontrará con tres historias muy distintas, desde personas mayores hasta jóvenes. «Hay secretos que te giran la cara, yo en todo caso lo que intento es mantener la tensión. Soy comandante pero soy humano e intento ayudar al que busca». Chiapella reconoce que es actor «por encima de todas las cosas» y asegura que es un afortunado por tener la posibilidad de saltar a este género como presentador. «Quería investigar este terreno, no me costó y aquí estoy. Lo que valoré en este programa es que el trato iba a ser cercano y e iba a poder escucharlos y ver como piensa la gente. Creo que tiene punto cómico sin dejar a nadie en evidencia. También decidí volver a TVE para presentar otra cara y demostrar de algún modo que Amador, el personaje de 'La que se avecina', en realidad no existe, aunque la gente cada vez es más consciente de que es una parodia«, asegura. Una de las cosas que más le ha sorprendido a Chiapella son los candidatos: «La gente que tiene ganas de encontrar el amor lo atrevidos que son, hay gente, me sorprende a veces lo atrevidos que son». El actor reconoce que su generación no está tan acostumbrada a las aplicaciones de citas o encuentros como este en la televisión. «Las redes tienden a idealizar la vida de todos y parece que hay gente que vive en un crucero. La gente a veces miente a través de los perfiles o de las aplicaciones de cita, pero aquí vamos de cara», explica entre risas. Los casos que aparecen en el formato son muy variopintos. «Hay gente que viene que le gusta el show, la televisión, la vida de un plató. Otros vienen a divertirse y hay otros que sí que necesitan un empujoncito para afianzar su confianza y creer en sí mismos». El presentador hizo memoria también de su experiencia personal en el amor. «La sinceridad es esencial y también el sentido del humor, que los dos conectéis en un lugar donde os riais los dos en común y paciencia. Para que el amor dure hay que ser paciente y aceptar mucho al otro», asegura, reconociendo que él sería incapaz de presentarse a un programa así. «Prefiero ir contando mis perlitas poco a poco, no hay que ir a pecho descubierto con todo el mundo», añade entre risas.