¿Cuál es el lado correcto de la historia? La incómoda posición de Alemania frente al conflicto Israel-Palestina
30 mil personas. Esa es la cantidad de gente que el pasado sábado 21 de junio se reunió en las calles del centro de Berlín bajo la consigna “Unidos por Gaza”.
En la manifestación, se alzaron cientos de banderas de Palestina, las personas usaron la tradicional kufiya -el pañuelo blanco y negro que se ha convertido en símbolo de la resistencia- y levantaron carteles exigiendo el fin del genocidio y del apoyo de Alemania a Israel.
“Alemania sigue en el lado incorrecto de la historia”, decía uno de ellos.
La protesta comenzó en la zona donde se encuentran la Puerta de Brandeburgo y el Reichstag: sede del parlamento donde también se emplaza el “Campamento Gaza”.
A solo metros de la sede del poder legislativo, hay unas 30 carpas de activistas, que desde mediados de junio, acampan para presionar al estado alemán. En el lugar, se reúnen miembros de la comunidad palestina y árabe en Berlín, pero también jóvenes alemanes que solidarizan con la causa.
El palestino Moath Alazzeh es parte del grupo que está acampando y contó, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, que no es la primera vez que se instalan frente al Reichstag, sino la tercera.
Alazzeh aseguró que en esta oportunidad, “lo estamos haciendo porque ha habido un cambio en la sociedad aquí”. “Las personas están más abiertas y el genocidio es mucho más claro que la propaganda que aparece en los medios de comunicación”, afirmó.
“Pensamos que debíamos aprovecharnos de este momentum, después de dos años de genocidio en Palestina, sumado a los casi 80 años de ocupación. Tenemos la obligación de hacer lo que el gobierno y los políticos no están haciendo. Ellos continúan enviando armas, los siguen apoyando y siguen criminalizando y deshumanizando a los palestinos. Tenemos que levantarnos y defendernos. No sé si lo que estamos haciendo logrará liberar a Palestina, pero lo más importante es que nos vean y sientan que no están solos”, manifestó el activista.
El respaldo del estado alemán a Israel es claro. Luego de Estados Unidos, Alemania es su principal proveedor de armas y los representantes políticos más importantes del país han señalado en reiteradas oportunidades que Alemania continuará apoyando a Israel.
Especial es el caso del canciller, Friedrich Merz, que a finales de mayo sorprendió al declarar que no entendía el objetivo del ejército de Israel en la Franja de Gaza. Sin embargo, su administración aclaró más tarde que la entrega de armas no se detendría y después, el propio Merz fue enfático en su respaldo a los ataques de Israel contra Irán.
“Israel está haciendo el trabajo sucio por todos nosotros”, dijo el canciller.
Para Moath Alazzeh, ese apoyo sin condiciones “es vergonzoso”. “Alemania se jacta de que ha aprendido de su historia, pero ellos nunca lo hicieron. Es como cuando los niños piden perdón, pero realmente no lo sienten. Lograron engañar al mundo, diciéndoles que la estructura del estado alemán o su sociedad ha cambiado, pero nunca cambió. Solo le pusieron maquillaje a la misma cara fea”, acusó.
“Gaza, Cisjordania, Líbano: Basta del asesinato en masa”.
“No aprendimos la lección”
El cientista político y profesor emérito de la Universidad Libre de Berlín, Hajo Funke, explicó que la base de la relación entre Israel y Alemania, está en la culpa que siente este país por el holocausto.
El experto en ultraderecha y antisemitismo hizo referencia al “Staatsräson”: un concepto aplicado en la política exterior alemana, que en simple significa que la seguridad de Israel es una “razón de Estado” para Alemania.
“Eso de alguna manera está bien considerando el pasado de Alemania, pero no está bien apegarse a la política de alguien como Benjamín Netanyahu”, expresó Funke.
A juicio del académico, “Alemania debería tomar una posición distinta”.
El cientista político, Hajo Funke. Créditos: Instituto Americano Germano.
“No aprendimos la lección, la lección es no dañar a las personas bajo ninguna circunstancia. La lección es: sé humano con los humanos. Respeta los derechos humanos, ésa es la lección. Lo que hace Netanyahu con su ejército es un crimen contra la humanidad. Eso está en contra del derecho internacional, así que tenemos que ponernos del lado de aquellos que están en peligro”, opinó Funke.
De todas maneras, el cientista político recalcó que no todos en Alemania están a favor de las acciones de Israel y que incluso hay una minoría en la política institucional -entre ellos los integrantes del partido La Izquierda- que ha solidarizado con los palestinos.
Lo concreto, en todo caso, es que la situación para aquellos que alzan la voz sobre el conflicto en medio oriente y quieren manifestarse en las calles, es compleja. Quienes protestan acusan un uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía e incluso, se ha procesado judicialmente a personas por gritar: “Desde el río hasta el mar, Palestina será libre”. Esto, porque el cántico negaría el derecho a existir a Israel y es considerado por algunos como antisemita.
De manera más reciente, en abril, las autoridades migratorias de la ciudad de Berlín ordenaron la deportación de cuatro ciudadanos extranjeros -dos irlandeses, un polaco y un estadounidense- que participaron en movilizaciones a favor de Palestina en la Universidad Libre de Berlín.
Moath Alazzeh, del Campamento Gaza, estimó que “es vergonzosa toda la represión que hacen, pero no nos detendremos”. “Lo único que hace es volvernos más fuertes y darnos más determinación”, cerró.