Dólar vs. peso y real: los aranceles de Trump a Lula tienen un coletazo financiero en Argentina
Donald Trump desató otra vez una tormenta en los mercados: su decisión de aplicar aranceles del 50% a las importaciones brasileñas sacudió al real, arrastró a la baja los activos de ese país y encendió las alarmas en la City local, donde ya se mide el posible efecto contagio sobre los mercados argentinos.
La ofensiva del presidente estadounidense reavivó las tensiones políticas con Brasil y pone en juego la estabilidad financiera de la mayor economía sudamericana en un contexto global cada vez más volátil, con implicancias para los vecinos.
En una carta publicada en su cuenta de redes sociales, Trump citó a Jair Bolsonaro -el expresidente y rival de Lula, que enfrenta un juicio por intentar un golpe de Estado tras su derrota electoral de 2022-. El mandatario vinculó directamente la medida con la política y aseguró que la imposición de los aranceles se debía, "en parte, a los ataques insidiosos de Brasil contra las elecciones libres y los derechos fundamentales de libertad de expresión de los estadounidenses".
La reacción en Brasil
En consecuencia, el real brasileño se desplomó casi un 3% frente al dólar tras el anuncio, mientras que el ETF iShares MSCI Brasil -el fondo cotizado en EEUU más grande que sigue las acciones del gigante sudamericano- cayó cerca de 2% tras el cierre del mercado.
Este jueves, el Bovespa retrocede 0,5%, mientras el S&P Merval profundiza las pérdidas con una caída superior al 2%. El ETF iShares MSCI Brazil -referencia clave de los activos brasileños en Wall Street- baja más de 1%, y el real se deprecia 0,5%, hasta los 5,5475 por dólar.
Presión sobre Argentina
La presión se siente también en Buenos Aires: un real más débil complica la posición competitiva de Argentina, que, en medio de un peso fortalecido, enfrenta crecientes tensiones para evitar una pérdida de competitividad frente a su principal socio comercial.
Diego Martínez Burzaco, country Manager de Inviu, comenta en declaraciones a El Cronista que, lo que más siente en este momento es una leve depreciación del real brasileño. "Este miércoles cayó un 2%, el jueves operó está relativamente estable, pero los activos brasileños continúan bajo presión, con una baja promedio superior al 2%", analiza Burzaco.
Para el analista, es difícil medir en una primera instancia si esto impacta o no directamente en la Argentina. Según su análisis, "más que un efecto económico concreto, hay una cuestión política de fondo". Explica que Estados Unidos es superavitario en la balanza comercial bilateral con Brasil, y "está poco claro si Argentina puede sacar algún provecho, por ejemplo, al reemplazar productos brasileños en el mercado estadounidense", desliza.
El impacto, en ese caso, sería marginal, sostiene Burzaco, salvo que se produzca una corrida más profunda contra el real, "lo que sí afectaría la competitividad argentina en el comercio bilateral", asegura.
Para el estratega, por ahora, todo indica que entramos en una etapa de negociación y es poco probable que los aranceles queden en el 50%. "Por eso, sería prudente no sacar conclusiones definitivas y esperar cómo se desarrollan los acontecimientos", señala.
La oportunidad en medio del caos
Tomas Ambrosetti, director de Guardian Capital, en declaraciones a este medio, plantea que en el marco del caos desatado por Trump, puede haber una oportunidad para los inversores.
La situación "nos da un punto de entrada favorable para extender la posición para quienes incorporaron Brasil en las carteras de inversión con el objetivo puesto en las próximas elecciones". "Además, hemos visto idas y vueltas en la guerra arancelaria, por lo que nada pareciera ser tan definitivo", sostiene.
Por otro lado, Ambrosetti opina que la Argentina queda "mejor parada como país en cuanto al comercio internacional". Primero, porque el principal competidor queda un poco alejado, y segundo, porque Estados Unidos declaró sin aranceles el 80% de nuestras exportaciones, lo que es muy positivo.
El analista observa que ese aspecto sería positivo en lo comercial y podría apuntalar las reservas que luego acompañarían el sendero de baja en riesgo país, pero aclara que en el plano local la volatilidad de corto plazo antes de las elecciones de octubre prevalecerá en el escenario inversor. "Creemos que las cotizaciones de acciones locales se regirán más fuerte, por lo que pase en la política de acá a unos meses", concluye.