Fepamic Salud marca un hito hacia su objetivo de ampliar actuaciones dirigidas a niños que necesiten mejorar su calidad de vida, autonomía y desarrollo personal con la incorporación del exoesqueleto Atlas 2030 de Marsi Bionics, que es el único en el mundo dirigido exclusivamente a niños y también el único que permite al menor moverse libremente en el entorno, incluso hacia atrás. Esta libertad de movimiento es fundamental para los pacientes infantiles , ya que su desarrollo no solo es físico, sino también mental y emocional. La realización de marcha funcional favorece el desarrollo articular , muscular, biomecánico, digestivo y cardiovascular, entre otros múltiples beneficios, a la vez que abre nuevas vías hacia la independencia y una mejor calidad de vida para nuestros menores. Esta innovadora herramienta, diseñada específicamente para niños con enfermedades neuromusculares y síndromes genéticos que afectan a la movilidad, supone un avance decisivo en los tratamientos de rehabilitación y tras dos intensas jornadas, a lo largo del día de ayer y hoy, de formación clínica teórico-práctica pionera en la provincia a cargo de los expertos de Marsi Bionics, el equipo terapéutico de Fepamic Salud estará certificado para el uso de esta herramienta de robótica aplicada a la salud. Para esta formación, se ha contado con la valiosa participación de cuatro niños y niñas de nuestra provincia, cuidadosamente seleccionados bajo estrictos criterios clínicos . El perfil de uso del exoesqueleto son niños con diagnóstico de parálisis cerebral infantil o enfermedades neuromusculares que cursan con ausencia o grave dificultad en la marcha y su selección se debe realizar considerando parámetros antropométricos específicos, incluyendo un peso inferior a 35 kilos una estatura entre 90 cm y 1,40 m, y una longitud de fémur entre 24 y 33 centimetros. Es fundamental destacar que la indicación para el uso de esta avanzada tecnología siempre requiere una valoración individual y exhaustiva de cada menor. En este sentido, Raquel Osuna , responsable de Fepamic Salud, destacó «la emoción indescriptible que ha supuesto ver la puesta en marcha de esta tecnología, hecha ya una realidad y a disposición de los niños y niñas cordobeses en FEPAMIC Salud, convirtiendo este servicio en referente de este tipo de terapias a nivel andaluz». Todo ello ha sido posible gracias a las iniciativas llevadas a cabo por Fundación Feapmic y al apoyo y aportaciones de administraciones y entidades, entre las que destacan empresas pertenecientes a la Red de Empresas Altamente Comprometidas (REAC) promovida por la misma Fundación Fepamic, la Diputación Provincial de Córdoba, Fundación Solidaria Carrefour, Fundación Cajasur , Fundación Roviralta, BNI, La Toga Teatro de la Abogacía de Córdoba, y a título individual, Eduardo Mármol. Gracias a la alianza entre Fundación Fepamic y Fundación Marsi Bionics, las familias de los menores participantes en esta primera fase recibirán un tratamiento gratuito intensivo , compuesto por entre 12 y 15 sesiones individualizadas. Esta colaboración supone una inversión directa en el bienestar presente y futuro de estos pacientes infantiles. El objetivo de Fepamic es acercar la robótica rehabilitadora a todos los menores andaluces que la necesiten, sin importar su situación económica o geográfica. Para ello, ya se trabaja con administraciones , entidades sociales y otras clínicas especializadas para extender el uso del Atlas 2030 más allá de las instalaciones de Fepamic, democratizando el acceso a terapias de vanguardia en Andalucía. Este es solo el primer paso de un proyecto que mira al futuro con determinación: una infancia más autónoma , una sociedad más inclusiva, y una atención sanitaria que combina humanidad, tecnología e igualdad. El Atlas 2030 es un exoesqueleto robótico portátil, ajustable al crecimiento y anatomía infantil, que se adapta dinámicamente a los movimientos del menor. Se coloca sobre el cuerpo como una armadura ligera , con soportes motorizados en piernas y cadera, permitiendo realizar movimientos de marcha que de otro modo serían imposibles. Su diseño seguro y lúdico permite que la experiencia terapéutica también sea un juego en el que el niño se convierte en héroe de su propia historia. Diseñado específicamente para menores con enfermedades neuromusculares y síndromes genéticos que afectan a su movilidad. Este exoesqueleto robótico permite a los menores caminar asistidos con un patrón de marcha funcional, lo que favorece el desarrollo articular , muscular, biomecánico, digestivo y cardiovascular. Pero su impacto va mucho más allá del plano físico. El uso del exoesqueleto en terapia impulsa el estado de ánimo, la motivación y la autoestima de los menores. Al verse de pie, avanzar y participar activamente en su tratamiento, los niños experimentan una mejora emocional profunda : se sienten capaces, visibles y protagonistas de su propio proceso de superación.