Gaza entre balas y sanciones: víctimas en puntos de ayuda y sanciones de EE.UU. a quienes alzan la voz
La situación en la Franja de Gaza no da tregua. Tras más de 21 meses de ofensiva militar israelí, la crisis humanitaria sigue profundizándose a un ritmo alarmante, mientras las negociaciones para alcanzar un alto al fuego definitivo avanzan con lentitud y muchas condiciones aún no están resueltas.
Es verdaderamente dramática la situación que se vive en Gaza. Según la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, al menos 798 personas han muerto desde finales de mayo cuando intentaban acceder a ayuda humanitaria, muchas de ellas en las inmediaciones de los puntos de distribución gestionados por la Fundación Humanitaria para Gaza, una entidad privada no afiliada a la ONU, pero respaldada por Estados Unidos e Israel y que ha sido fuertemente criticada. Entre las víctimas, hay 615 personas fallecidas solo en las cercanías de esos centros de reparto.
Los bombardeos tampoco han cesado. En la noche de este viernes, al menos 10 personas murieron en un bombardeo israelí sobre la escuela Halima al Sadia de Yabalia, en el norte de Gaza, que albergaba a decenas de desplazados. De acuerdo a la agencia oficial palestina Wafa, el Ejército israelí no ha emitido comentarios sobre este ataque. Por su parte, las Naciones Unidas informaron que entre el 1 y el 8 de julio al menos siete escuelas que funcionaban como refugios fueron bombardeadas, dejando un saldo de 42 muertos.
Barrio de Beit Hanoun, Rafah, Gaza, foto compartida por el ministro de defensa de Israel, Israel Katz, acompañado del legado “No queda refugio para el terror”. Vía X@Israel_katz 09/07/2025
La ONU calcula que más del 85 % de la Franja de Gaza se encuentra bajo órdenes de evacuación o directamente militarizada. Las escuelas en pie, deterioradas y hacinadas, se han convertido en el único refugio disponible para más de dos millones de gazatíes, muchos de los cuales sobreviven en condiciones extremas en las playas de Mawasi o los restos de ciudad de Gaza.
En este contexto, las negociaciones en Doha, Qatar, entre Israel y Hamás, mediadas por Egipto, Catar y Estados Unidos, continúan sin resultados concretos. Las principales diferencias giran en torno al futuro despliegue militar israelí dentro del enclave, especialmente en Rafah y el eje Morag. Una fuente egipcia cercana a las conversaciones advirtió este viernes que “alcanzar un acuerdo podría demorar 20 días adicionales”, y agregó que “el principal desacuerdo sigue siendo el despliegue de las fuerzas israelíes y su retirada de Gaza”.
A pesar de las tensiones, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, expresó desde Washington su esperanza de lograr un acuerdo en los próximos días que permita la liberación de varios rehenes israelíes.
“Quiero sacarlos a todos. Ahora tenemos un acuerdo que supuestamente hará que sean liberados la mitad de los rehenes vivos y la mitad de los muertos”, afirmó el mandatario. “Espero que podamos completar esto en unos días”, añadió, aunque advirtió que, una vez concluida la tregua, Israel reanudaría sus operaciones militares si no se cumplen sus condiciones, entre ellas, la desmilitarización completa de Gaza y la rendición total de Hamás.
Gazatíes buscan sus pertenencias entre los escombros que dejó el bombardeo de Israel a una de las escuelas en Al Bureij, donde miles de personas se refugiaban. Foto: X @UNRWA.
Por su lado, el grupo palestino Hamás ha insistido en exigir la retirada total de las tropas israelíes, garantías sobre el carácter permanente del alto el fuego y que la gestión de la ayuda humanitaria vuelva a manos de la ONU y organizaciones reconocidas. “No podemos aceptar que se perpetúe la ocupación de nuestra tierra”, declaró Basem Naim, alto responsable de Hamás.
En medio de las tensiones diplomáticas, el presidente norteamericano, Donald Trump, quien a inicio de la semana recibió a Netanyahu en la Casa Blanca, ha presionado por una tregua de 60 días. Su secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó tener “esperanzas” de que el acuerdo se concrete pronto, pero también criticó la posición de Hamás: “La negativa de Hamás a desarmarse es inaceptable”, afirmó.
Estados Unidos impone sanciones contra la relatora especial de la ONU para Palestina
Paralelamente, Washington desató una nueva controversia internacional al imponer sanciones contra la relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, a quien acusan de “antisemitismo descarado” y colaboración con la Corte Penal Internacional en la investigación contra Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.
“La campaña política y económica de Albanese contra Estados Unidos e Israel ya no será tolerada”, señaló Rubio. Las sanciones fueron posibles gracias a una orden ejecutiva firmada en febrero por Trump, que permite bloquear activos y retirar visados a quienes colaboren con la CPI en causas contra Israel.
Francesca Albanese, Relatora especial de Naciones Unidas para Palestina. Vía X@FranceskAlbs 01/07/2025
Albanese ha sido una de las voces más críticas contra la ofensiva en Gaza, llegando a calificarla de “genocidio” y de limpieza étnica con fines económicos.
“Este genocidio no ha sido evitado porque es lucrativo. Hay gente haciendo mucho dinero con esta maquinaria de muerte”, declaró recientemente. También acusó a firmas como BlackRock y Vanguard, así como de otras muchas empresas, incluidas algunas latinoamericanas de lucrarse con la destrucción del territorio palestino, configurando lo que denominó como una “economía del genocidio”.
Desde Naciones Unidas, las reacciones no se hicieron esperar. El secretario general, António Guterres, calificó las sanciones como “inaceptables”, y su portavoz, Stéphane Dujarric, advirtió que “imponer sanciones a un relator especial es un peligroso precedente”. El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidió a EE.UU. que las revoque de inmediato: “Incluso en caso de desacuerdo feroz, los Estados deben comprometerse de forma constructiva, no con medidas punitivas”.
Desde sus redes sociales, Albanese reafirmó su compromiso con la justicia: “Hoy más que nunca me mantengo firme del lado de los derechos humanos. Ni siquiera me pagan. Y, sin embargo, soy tratada como una amenaza mundial por pedir el cumplimiento del derecho internacional”.
Niño palestino con claros signos de desnutrición debido al bloqueo a la ayuda humanitaria por Israel. La UNRWA ha acusado a Israel de usar el hambre como arma. Vía X@UNRWA
En redes sociales, la relatora ha recibido una ola de apoyo internacional. Cientos de usuarios, activistas y académicos han impulsado su postulación al Premio Nobel de la Paz, como contrapeso simbólico a la postulación de Donald Trump propuesta por el propio Netanyahu durante su cena en Washington.
Mientras la arena política internacional se agita, Gaza sigue sumida en el caos. El último ataque, contra un centro de salud en Deir al-Balah, dejó 15 muertos, incluidos ocho niños de entre dos y catorce años. El Hospital de los Mártires de Aqsa confirmó que también fallecieron tres mujeres y cuatro hombres. Las imágenes difundidas por CNN muestran a niños heridos e inmóviles siendo evacuados en carretas improvisadas. El Ejército israelí justificó el ataque alegando que en el lugar se escondía un militante de Hamás, aunque reconoció que el incidente está “bajo investigación”.
La cifra de muertos en Gaza ya supera los 58 mil desde octubre de 2023, y las perspectivas de paz siguen siendo frágiles.