Rincones a los que escaparse huyendo de las altas temperaturas en los que poder refrescarse, es el deseo de muchos. Y es que más allá de las playas y piscinas , existen enclaves naturales en plena naturaleza que bien merecen una escapada. En este sentido destaca Burgos pues cuenta con lugares donde el agua cobra un protagonismo inesperado. Pozas secretas, cascadas majestuosas, rincones fluviales y hasta una playa de arena dorada invitan al turista a descubrir este enclave. En el corazón de Las Merindades se encuentra el embalse de Sobrón, zona donde se sitúa también el Monumento Natural de Ojo Guareña , del que ya te hemos hablado y que es ideal para escaparte un fin de semana . Este lugar es conocido como la Comarca del Agua por sus impresionantes cascadas y el gran patrimonio natural que esconde. Así, este embalse se convierte en parada obligatoria gracias al río Ebro. De hecho, es una de las masas de agua artificiales más grandes y con mayor volumen de España. Además de que hay zonas establecidas para el baño, las aguas del embalse sirven de escenario para la práctica de deportes acuáticos como el piragüismo, kayak, padelsurf o kitesurf. También puedes dar un paseo fluvial a bordo de su nuevo barco, que te permitirá descubrir un paisaje verde y maravilloso. En Covanera , una pequeña localidad en la orilla del río Rudrón, se encuentra el Pozo Azul . De agua turquesa y transparente y fondo de piedra, se trata del fenómeno kárstico más importante de la provincia, incluso, del mundo debido a la longitud de su galería inundada. Rodeado de vegetación, este bello manantial nace de las aguas subterráneas que surgen de la roca, convirtiéndolo en uno de los lugares más profundos del mundo que atrae tanto a buceadores extremos como a fotógrafos que buscan ese azul imposible. En la localidad de Neila se encuentran Las Calderas , formaciones rocosas esculpidas por el agua, el hielo y el viento que conforman uno de los paisajes más singulares de Burgos en la Sierra de la Demanda . Aquí, el agua ha modelado la roca hasta crear bañeras de piedra y deslizaderos pulidos en los que refrescarse sin prisas. Esta ruta entre formaciones rocosas es perfecta para quienes buscan un baño en plena naturaleza. Eso sí, es un recorrido con dificultad alta a completar en unas siete horas (ida y vuelta). De nuevo en Las Merindades , la cascada del Peñón o de Pedrosa de Tobalina es uno de los grandes enclaves paisajísticos del río Jerea. Se trata de una catarata alargada de 110 metros de frente y 20 de caída. En época de deshielo o de abundantes lluvias el espectáculo es inolvidable. Ahora, en verano, su caída se relaja, creando una amplia piscina natural rodeada de frondosa vegetación. Burgos tiene playa. En concreto, en Arija con olas suaves, horizonte abierto, sombras de pinos, deportes náuticos... El embalse del Ebro se expande en el límite oriental de Burgos. Las playas de Arija son amplias y familiares, pero no por ello menos espectaculares. Este conjunto urbano se encuentra dividido en dos barrios, el de Arriba o Antiguo y el de Abajo, llamado Barrio de Virga. Los separa una cola del embalse y la historia reciente. El barrio antiguo fue el núcleo de población durante siglos mientras que el barrio de Virga surgió a comienzos del siglo XX.