El privilegio de descansar en medio del campo alentejano
Cuando el viajero piensa en el
Alentejo, rápidamente le viene a la cabeza una idea de paz y tranquilidad.
No hay duda que es uno de los
destinos de moda de Europa, pero ¿por qué gusta tanto esta región portuguesa?
Seguro que tiene mucho que ver con
las interminables extensiones de “montados”, olivos y viñedos, con sus preciosos
pueblos y ciudades (algunas declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por
la UNESCO), con poseer una gastronomía reconocida mundialmente que no olvida su
recetario tradicional, con tener uno de los embalses mayores de Europa, con mantener
vivas muchas de sus costumbres o con poseer uno de los litorales costeros más
impresionantes del país vecino.
Un destino ideal y cercano, a
pocas horas en coche de muchas regiones de España, con un atractivo al que es
difícil resistirse.
Si a este amplio abanico de
encantos le sumamos la posibilidad de pernoctar en medio de la naturaleza, en
un alojamiento que brinda al huésped la posibilidad de disfrutar de un entorno
sin igual (rodeado de dehesas, frutales y viñedos) parece que hemos encontrado
un hotel que reúne todas las condiciones para pasar unos días inolvidables.
Uno de esos cuatro estrellas, que rezuma Alentejo por todas sus paredes, es Vila Galé Monte do Vilar.
Un extraordinario
alojamiento situado en medio de la naturaleza, de la gama Collection de este
gran grupo hotelero portugués, que sabe construir recuerdos únicos en quienes lo
visitan.
Veintinueve habitaciones, cuatro
de ellas suites, una gran piscina al aire libre con vistas a un interminable
campo alentejano, un restaurante a la carta (donde los productos y
elaboraciones de la región tienen lógico protagonismo), buen desayuno buffet,
salón para eventos y celebraciones (con capacidad hasta para cien personas) o
la posibilidad de recibir relajantes masajes son algunas de las prestaciones
que oferta este hotel inaugurado abril del 2023.
Además, no quiero olvidarlo, los
más pequeños están de suerte porque tienen la posibilidad de disfrutar, al
hospedarse en Vila Galé Collection Monte do Vilar, de la multitud de
posibilidades de diversión y entretenimientos que brinda Vila Galé Nep Kids, un
original hotel diseñado para disfrute de los niños, ubicado a sólo tres minutos
en coche.
A pesar de su poco tiempo de vida
los pilares sobre los que se asienta son firmes. En especial, el respaldo, la
experiencia, la reputación y el reconocido prestigio de la marca portuguesa
Vila Galé (www.vilagale.com), que cuenta
también con magníficos hoteles en España, Cuba y Brasil.
Nos encontramos en un impresionante entorno
rústico que supera las mil seiscientas hectáreas y, lógicamente,
muchas de las actividades que nos ofrecen están en relación con el marco
natural que nos rodea.
¿Qué les parece un paseo a caballo? ¿Y si les
propongo un recorrido por el campo en tractor o en jeep? ¿Estiramos las piernas
al amanecer pedaleando en una bicicleta junto a olivos, frutales, encinas,
alcornoques y pequeños embalses? ¿Y si visitamos la conocida bodega alentejana “Santa
Vitória” y catamos sus espectaculares vinos?
En fin, mucho para disfrutar y, a
la vez, mucho para descansar.
Estamos en medio del campo, cerca
de Beja (conocida como la capital del Alentejo sur) y rodeados sólo y
afortunadamente por naturaleza.
¿Qué más podemos pedir? La
propuesta resulta insuperable, irresistible y, a mi entender, digna de repetirse
en más de una ocasión.
En definitiva, un hotel que destila amor por esta región.
Muestra clara de ello es la cuidada decoración de
las habitaciones donde, sobre el cabecero de las camas, descubrimos monumentos
y edificios representativos del Alentejo (palacios, castillos, iglesias, catedrales,
etc.) con explicación de la historia de cada uno. Un detalle que, obviamente, dota
a cada habitación de una singularidad.
Así pues, no lo duden. Si buscan
tranquilidad en un entorno natural idílico (cercano a la histórica ciudad de
Beja), ésta es su elección.
Recuerden, y apunten en su agenda, este nombre: Vila Galé Collection Monte do Vilar.
Un hotel donde se
fusiona la tradicional hospitalidad alentejana con todas las comodidades de
un magnífico cuatro estrellas.
Y todo ello con la inmensidad del
campo como telón de fondo de nuestras miradas.