Arquitecta peruana de Huancayo ingresa becada a Harvard y sueña con transformar el Perú: "Hay mucho por hacer"
Luego de culminar su carrera de Arquitectura en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Adriana Rojas Mejía soñaba con estudiar un postgrado fuera del país. Hoy, a sus 27 años, esa aspiración cobra fuerza desde la quinta institución académica más prestigiosa del mundo en 2025: la Universidad de Harvard. Gracias a su esfuerzo y dedicación para enfrentar retos, como el de estudiar en Estados Unidos, ahora cursará una maestría en Diseño Urbano, enfocándose en soluciones frente al cambio climático y la desigualdad urbana que enfrenta el país.
Su historia empieza en Huancayo, donde vivió hasta los 16 años, y continua en Lima, donde trabajó para el Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima) en un importante proyecto que, según comentó, transformará al Río Rímac. Luego de casi tres años construyendo este plan urbanístico, iniciará una nueva etapa en tierras norteamericanas.
¿Quién es Adriana Rojas, la arquitecta peruana que ingresó becada a Harvard?
Adriana Rojas Mejía vivió desde los 3 hasta los 16 años en Huancayo, una ciudad que marcó su identidad y sensibilidad social. “Siempre he estado un poco ligada al campo, a la agricultura y a la ciudad pequeña. Al mudarme a Lima, para mí fue algo bastante diferente. De hecho, yo hice mi tesis sobre Huancayo: un agroparque (…). Para mí fue un punto de quiebre cómo había crecido acá y luego ya como arquitecta urbanista ver qué podía mejorar”, recordó en conversación con La República.
A los 17 años se mudó a Lima, tras ingresar a la PUCP a través del programa Pre-ITS, debido a sus altas notas en la escuela, y completó su tesis de pregrado en plena pandemia. Luego de culminar sus estudios de pregrado, participó en el Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (ProLima), donde trabajó por casi tres años dentro del área del Proyecto Especial Paisajístico Río Rímac.
“He visto básicamente el Río Rímac desde su concepción inicial como idea hasta ahorita que ya estamos haciendo el expediente técnico (…). Desde egresada hasta ahorita siento que he aprendido mil cosas, no solo de arquitectura, sino de gestión pública, de gobernanza y urbanismo. El río es como un laboratorio urbano donde con pruebas y errores creo que se vienen logrando cosas chéveres (…). Ya comienza ejecución con fe ahora en octubre. Es un proyecto grande de espacio público: 4 kilómetros del río, 172 hectáreas y, como te digo, lo vimos desde la intención de hacerlo. Estrategia, coordinaciones con otras entidades, el diseño en sí de los espacios públicos. Para mí ha sido una grata experiencia. Todo eso ha sido bueno para mi carrera profesional y perfil, siento que es una de las cosas que también lo presenté y lo analicé cuando postulé a Harvard”, señaló.