Científicos grabaron a delfines salvajes que aprendieron a usar una herramienta para cazar peces
Un grupo de biólogos grabaron en videos a unos delfines utilizando esponjas marinas en sus hocicos para capturar peces cercanos a una bahía en Australia. La técnica de estos mamíferos marinos, considerados uno de los más inteligentes del planeta, consiste en colocarse una de las esponjas en el pico, como si se tratase de una de nariz de payaso.
Los delfines nariz de botella (Tursiops aduncus) usan la esponja como herramienta para protegerse de las rocas afiladas, remover los escombros en el fondo de los canales arenosos y revolviendo a las percas que viven en esas zonas para lograr alimentarse. Ellen Jacobs, bióloga marina de la Universidad de Aarhus de Dinamarca, explico que la esponja “Tiene un efecto amortiguador, similar al de una mascarilla”.
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Un complejo método de pesca en delfines
La investigación publicada en Royal Society Science, sugiere que este método de caza de los delfines es trasmitido de generación en generación y es más complicado de lo que parece. Usar la esponja en el hocico interfiere con el fino sentido de ecolocalización que permite a los delfines emitir sonidos y escuchar ecos para navegar por los océanos. Sin embargo, los científicos afirman que para los delfines expertos en esta técnica, les resulta en una forma muy eficiente de caza.
Jacobs utilizó un micrófono submarino para confirmar que los delfines esponjados de Shark Bay, seguían utilizando clics de ecolocalización para guiarse. Luego, modeló el alcance de la distorsión de las ondas sonoras de las esponjas. Los científicos afirman que para los delfines salvajes que han dominado la búsqueda de alimento con esponjas nasales es una forma muy eficiente de capturar peces.
Una técnica que solo pocos delfines dominan
La dificultad de esta técnica explica el porqué sorprende a los expertos, ya que alrededor del 5% de la población de delfines en las aguas de Shark Bay, aproximadamente unos 30 individuos. “Les lleva muchos años aprender esta habilidad especial de caza; no todos la mantienen”, dijo el ecólogo marino Boris Worm de la Universidad de Dalhousie en Canadá, que no participó en el estudio.
Las crías de delfín suelen pasar alrededor de tres o cuatro años con sus madres, observando y aprendiendo habilidades cruciales para la vida. El delicado arte de cazar esponjas “se transmite únicamente de madre a hija”, afirmó Janet Mann, coautora y bióloga marina de Georgetown.