Connie Francis, cantante de “Pretty Little Baby”, muere a los 87 años
La reconocida cantante Connie Francis, considerada una pionera de la música popular en Estados Unidos y la primera mujer en liderar el Billboard Hot 100, murió a los 87 años en su tierra natal. Su fallecimiento se produjo poco después de haber sido ingresada en un hospital debido a intensos dolores que describió como “extremos”.
Su partida coincide con un resurgimiento del interés por su obra. Esto se debe al inesperado éxito viral de su canción “Pretty Little Baby” (1962), titulada en español “Linda Muchachita”, en plataformas como TikTok e Instagram. La pieza, grabada hace más de 60 años, superó las 600 mil publicaciones en la red social china y escaló hasta los primeros puestos del ranking Viral 50 de Spotify, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial.
Una carrera forjada desde la infancia
Connie Francis, cuyo nombre real era Concetta Franconero, nació en Newark, Nueva Jersey, en 1937. Inició su camino artístico a los cuatro años, impulsada por su padre. Aunque sus comienzos estuvieron marcados por fracasos discográficos y el riesgo de ser despedida por su sello, MGM, todo cambió cuando grabó “Who’s Sorry Now?”, una balada de 1923 que su padre le insistió en interpretar. Tras aparecer en “American Bandstand”, el tema se convirtió en un éxito masivo.
A lo largo de las décadas de 1950 y 1960, Francis se estableció como una de las artistas más destacadas de su época, compartiendo escena con figuras como Elvis Presley y Brenda Lee. Canciones como “My Heart Has a Mind of Its Own”, “Where the Boys Are” y “Don’t Break the Heart That Loves You” se ubicaron en el Top 10, demostrando su versatilidad al grabar en varios idiomas y vender alrededor de 200 millones de discos.
Dificultades tras el éxito
Pese a su brillante trayectoria, la vida de Connie Francis estuvo llena de adversidades. En 1974 sufrió una violación que afectó profundamente su salud emocional. Más tarde, perdió temporalmente la voz tras una cirugía y, en 1981, enfrentó el asesinato de su hermano. Estos hechos, junto a una prolongada lucha contra problemas de salud mental, incluyeron intentos fallidos de retomar su carrera y un intento de suicidio.
Su legado perdura como símbolo de talento y resiliencia, inspirando a nuevas generaciones incluso décadas después de su mayor auge. Connie Francis no solo dejó una huella imborrable en la música, sino también una historia de superación que sigue conmoviendo al mundo.